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EL RADIOAFICIONADO PATITIESO

¿A QUÉ DISTANCIA COLOCO MI ANTENA?

¿A QUÉ DISTANCIA COLOCO MI ANTENA?

La instalación de antenas se rige por las Normas NTE (Normas Tecnológicas de la Construcción) Pero estas son muy antiguas y no dicen nada concreto sobre las antenas de radioaficionado, pero sí de las de televisión. Partiendo de esta base, podemos trazar paralelismos y marcar unas pautas lógicas, sustentadas en esta normativa.

En un trabajo anterior, ya expliqué que, si en un edificio hay instalado un pararrayos, las antenas deberían quedar situadas bajo su cono de protección, con la punta del pararrayos 5 metros por encima de la punta de la antena. En una instalación potente de radioaficionado, es prácticamente imposible cumplir esta exigencia, por lo que ha de preverse que la propia torreta o mástil tenga incorporada una eficaz toma de tierra, para prevenir descargas eléctricas meteorológicas.

Otro punto importante es el lugar donde ha de instalarse la antena de radio en relación con la antena de televisión. En la mayoría de edificios modernos existe una sola antena colectiva, pero en los inmuebles antiguos, la terraza superior es un bosque de viejas antenas de televisión, deterioradas por la falta de mantenimiento. ¿Qué hacer? Siempre que se pueda, la antena de radio ha de quedar detrás y por encima del resto de antenas de televisión. Si ello tampoco es posible, al menos ha de situarse a una distancia mínima de tres metros de la más próxima y un metro de altura por encima de ella.

Las compañías eléctricas están soterrando las redes de distribución  de energía pero aún existen muchos pueblos y ciudades que pasarán mucho tiempo con los cables, viejos y pelados, prácticamente al alcance de la mano. Cualquier radioaficionado sabe (para eso superó una prueba de aptitud de radioelectricidad) que las líneas eléctricas producen interferencias y tiene mucho cuidado en situar su antena lo más alejada posible de esta polución electromagnética incontrolada. Pero no es suficiente. La distancia mínima de seguridad ha de ser igual a una vez y media la longitud total del mástil o torreta, es decir, multiplicando por 1,5 el largo desde la base hasta la punta de la última antena, teniendo en cuenta que la separación nunca será menor de 20 metros, para una tensión inferior a 10 kV. y de 50 metros si es superior a los 10 kV.

En estos momentos, ya no se trata de un tema sólo de seguridad, sino de interferencias. Al parecer, se están ultimando los detalles para usar las líneas eléctricas para transportar señales de banda ancha para conectarse a Internet. Según diversos estudios realizados, esto genera unas importantes interferencias en todo el espectro de HF. Esto es una razón convincente para alejarse todo lo posible de cualquier línea eléctrica.  

Por supuesto, le conviene separarla de otras fuentes de ruido, como los anuncios de neón comerciales, y las calles o carreteras de elevada circulación, por el ruido generado por la chispa de los motores de explosión, especialmente de los ciclomotores trucados. Si tiene la suerte de habitar cerca de una zona boscosa, procure que su antena no quede cerca de los árboles, pues la vegetación absorbe señal radioeléctrica, sobre todo cuando está húmeda.

Por lo demás, debe cumplir todas las especificaciones técnicas que señale el Reglamento de Estaciones de Aficionado, las Normas NTE, el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión y lo que le dicte el sentido común. Antes de empezar a montar, consulte la bibliografía técnica que habla sobre el asunto, lea revistas como la que tiene entre las manos y revise números atrasados, donde se ha escrito mucho sobre el tema. Si no lo tiene claro, haga que un Ingeniero revise sus Memorias de Instalación. No se crea que una buena instalación es la que está hecha con materiales gruesos y pesados y un gran número de riostras. El exceso perjudica igual que el defecto. Las instalaciones han de calcularse de tal manera que sean suficientes para soportar la instalación, con los márgenes de seguridad adecuados, pero sin sobrepasar. Una instalación demasiado pesada es tanto o más peligrosa que otra demasiado endeble.

 

DESORIENTADOS BUSCAN COLABORACIÓN

DESORIENTADOS BUSCAN COLABORACIÓN

Frecuentemente me encuentro con personas relacionadas con cargos directivos en asociaciones de radioaficionados que me exigen colaboración, sin que sepan concretar que clase de ayuda esperan de mí.

Cuando les digo que, aunque no se den cuenta, ya estoy trabajando en ello desde hace mucho tiempo, no lo entienden, de ahí que no sepan aprovechar lo que les ofrezco, y me culpan por ello.

Como cualquier persona que disponga de una cuenta de correo electrónico, recibo a menudo mensajes divertidos. El que viene a continuación es, además, inteligente y me sirve para ilustrar el comentario que lo antecede:

¡JEFES...!

Un señor que va en coche y se percata de que está perdido, maniobra y pregunta a alguien en la calle:


- ¡Disculpe!, ¿podría usted ayudarme? He quedado a las 14:00 con un amigo, llevo media hora de retraso y no sé dónde me encuentro.

- Claro que sí -le contesta-. Se encuentra usted en un coche, a unos 7 Km del centro ciudad, entre 40 y 42 grados de latitud norte y 58 y 60 de longitud oeste.


- Es usted ingeniero, ¿verdad? -dice el del coche.

- Sí señor, lo soy. ¿Cómo lo ha adivinado?

- Muy sencillo, porque todo lo que me ha dicho es técnicamente correcto, pero prácticamente inútil. Continúo perdido, llegaré tarde y no sé qué hacer con su información.


- Es usted jefe, ¿verdad? -pregunta el de la calle.

- En efecto -responde orgulloso el del coche-, ¿cómo lo ha sabido?


- Porque no sabe dónde está ni hacia dónde se dirige, ha hecho una promesa que no puede cumplir y espera que otro le resuelva el problema. De hecho, está usted exactamente en la misma situación que estaba antes de encontrarnos y preguntarme. Pero ahora, por alguna extraña razón parece que la culpa es mía.

CARLA PINEDA

CARLA PINEDA

¿Es Carla Pineda una radioaficionada? No, ella es patinadora y capitana del equipo de patinadoras artísticas sobre ruedas en la modalidad Grup show, que ha ganado el último Campeonato de Europa. Ellas buscan mecenas que les ayuden a costear el gasto que supone participar en el Campeonato Mundial de Taiwan.

Piden poco; unos chandals para vestirse todas igual, como el equipo que son, o que alguien les subvencione el alquiler de una pista cubierta con pavimento de parquet, para no seguir entrenando en el patio de una escuela, al aire libre y al lado de una riera, acompañadas de algunas ratas y cucarachas, y poca cosa más.

Son 21 chicas de entre 15 y 30 años que entrenan cinco horas diarias sin obtener ni siquiera el reconocimiento de la Federación Catalana de Patinaje, ni de la Española. Pagan sus fichas sin recibir nada a cambio, más o menos como los radioaficionados, que pagamos nuestras licencias y, hasta la fecha, nunca hemos recibido nada de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, que nos ha traspasado recientemente a la Generalitat de Catalunya.

Esta información proviene de un artículo del periodista Emilio Pérez de Rozas, junto con la fotografía que lo ilustra, publicado en El Periódico de Catalunya del pasado 4 de octubre de 2008. La entrevista puede leerse en este enlace:

http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=549491&idseccio_PK=1006

Los radioaficionados siempre alardeamos (infundadamente) de nuestro supuesto espíritu altruista que nos impele a ayudar a los demás. ¿Funcionará esta vez?

LA RADIOAFICIÓN HUMANÍSTICA

LA RADIOAFICIÓN HUMANÍSTICA

Cuando algunos radioaficionados sensibles se preguntan sobre el estado de la radioafición, invariablemente dirigen sus pensamientos hacia la renovación generacional. Les preocupa el desinterés de los jóvenes por la radioafición, entre otras cosas porqué no ofrece nada que iguale o supere la oferta actual de telecomunicaciones. El paso siguiente es pensar de que manera puede transformarse la radioafición para que sea atractiva para esta juventud. ¿Qué les induce a desear que otras personas les guste lo mismo que a ellos? El enamoramiento en la radioafición también tiene que ser espontáneo. Tal enamoramiento no existirá si previamente, durante las primeras etapas de la vida de la persona  no ha existido un impacto emocional que le creara un gusto o placer tal que posteriormente le incite a buscar algo similar. En estos momentos tal circunstancia no se da. 

 

La idea subyacente es que sin jóvenes la radioafición tiene los días contados. Dicho de otra manera, están descargando la responsabilidad de la supervivencia de la radioafición en unas personas que están agobiadas por un futuro incierto en un mundo en continua transformación en el que impera el neoliberalismo salvaje. El materialismo ha substituido al romanticismo y, sin romance la radioafición carece de significado. La radioafición se ha sistematizado de tal manera que ya no existe la incertidumbre que incita a la aventura y al riesgo. Equipos potentes e infalibles, antenas direccionales de alta ganancia, contactos programados en foros de Internet y, finalmente, la aberración de los sistemas telefónicos como Echolink, han desvirtuado absolutamente cualquier estímulo o interés por las comunicaciones por radio entre amateurs.

 

¿Importa la ciencia que no proporciona dinero o posición social? Los jóvenes científicos que intentan sobrevivir han de especializarse cada vez más para conseguir alguna oferta de trabajo. Esta especialización tiene como consecuencia saber mucho de muy poco y nada de todo. La radioafición no tiene cabida en esta concepción mercantilista del mundo.

 

La ciencia y la técnica no bastan por sí solas para convertirse en motores de una nueva radioafición. El radioaficionado científico está obsoleto. Lo que necesita la radioafición es un nuevo radioaficionado sabio, capaz de entender, comprender y compaginar un amplio campo de ciencias naturales y sociales. Lo que se necesita es un radioaficionado humanístico que sea un referente en la dualidad ciencia-sociedad.

 

En una sociedad, cuya escala de valores ha sido profundamente perturbada por intereses mediatico-económicos, la radioafición puede ser la base de un sistema filosófico presentado como alternativa a las comunicaciones superficiales que ofrecen las tecnologías telefónicas.  

 

La radioafición del futuro no está en el espacio exterior, sino en el espacio  interior. La radioafición tendrá porvenir si es capaz de llenar vacíos, planteando preguntas y dando respuestas desde una perspectiva transversal.

TRASPASO DE FUNCIONES

TRASPASO DE FUNCIONES

El viernes 12 de septiembre de 2008 se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el Real Decreto 1385/2008, de 1 de agosto, de traspaso de funciones y servicios de la Administración del Estado a la Generalitat de Catalunya en materia de comunicaciones electrónicas.

Queda claro que lo que se traspasa son las funciones y servicios, no las competencias, que siguen en manos del Estado Central. Dicho de otra manera, el cambio más apreciable será que el funcionario lo pagará la Generalitat, pero las decisiones legislativas seguirán en manos de la Administración Central.

¿DE QUÉ MANERA AFECTARÁ A LOS RADIOAFICIONADOS DE CATALUNYA?

La Generalitat de Catalunya (Gencat) realizará las funciones habituales en nombre del Estado Español en relación con los radioaficionados y usuarios de la Banda Ciudadana CB-27, y estás quedan delimitadas en el Anexo del Decreto, en el apartado D donde se detallan de la siguiente manera:

Mediante el correspondiente convenio de colaboración entre Administraciones del Estado y la Generalitat de Catalunya, ésta podrá desarrollar en nombre del Estado las siguientes funciones:

1.- En relación con el uso de banda ciudadana CB-27 y radioaficionados

  • a) La realización de las pruebas y la expedición del diploma de operador de estaciones de radioaficionados, de acuerdo con la normativa estatal.
  • b) El otorgamiento de autorizaciones de carácter personal para el uso de banda ciudadana CB-27
  • c) El otorgamiento, modificación y reconocimiento de autorizaciones relativas a la instalación y montaje de antenas de estaciones radioeléctricas de aficionado así como de antenas colectivas.
  • d) La comprobación de los equipos técnicos utilizados.
  • e) La inspección de las estaciones correspondientes de acuerdo con los criterios que establezca la Administración del Estado y la normativa estatal remitiendo a la Administración del Estado las oportunas actas e informes.

2.- En relación con la gestión de los usos radioeléctricos:

  • f) Tramitación de denuncias y realización de actuaciones de inspección en el marco de expedientes sancionadores, remitiendo a la Administración del Estado las oportunas actas e informes.

ANALIZANDO LAS FUNCIONES

Como ya se ha dicho anteriormente, la Gencat sólo está facultada para realizar parte del trabajo que hacían anteriormente las Jefaturas Provinciales de Telecomunicaciones. Como no tendrá poder legislativo, los cambios serán insignificantes, aunque las esperadas mejoras puedan traducirse con un trato más cercano, moderno y con mejores medios. Pero puede haber más...

Referente a las pruebas de aptitud, existe la posibilidad que se produzcan diversos cambios.

  • a) Que la Gencat delegue los exámenes en los radioclubs, tutelados por funcionarios de la Gencat. La pregunta que se me ocurre es ¿a todos los radioclubs catalanes, a las secciones locales de URE o a un único club escogido entre una selección representativa? Cualquiera de las tres opciones generarán problemas debido a la desconfianza y desunión que existe entre las diversas asociaciones de radioaficionados que han sido incapaces de formar una federación de asociaciones. Quedan, no obstante, varias soluciones alternativas:
  • 1) Que las pruebas se hagan en las Universidades Politécnicas
  • 2) Que se prepare un cuestionario tipo test en la página de la Gencat de tal manera que pueda contestarse "on-line" cuando a uno le apetezca, y sea corregido y evaluado automáticamente, siguiendo el resto de trámites por el mismo procedimiento tecnológico. La Gencat ha demostrado ser pionera en la "ventanilla digital" Este sistema abarataría mucho los costes y, al mismo tiempo, le daría la agilidad y rapidez que venimos reclamando desde hace años.

El punto "c" del apartado D se refiere a las autorizaciones relativas a la instalación de antenas.

Parece impensable que se vuelva al antiguo procedimiento de desplazar un funcionario a inspeccionar in situ la instalación de antenas. Posiblemente la Gencat recurra a un sistema parecido a la ITV (Inspección Técnica de Vehículos) y haga una concesión a una empresa privada para que realice las inspecciones. En este caso, los radioaficionados catalanes conseguirán acallar las voces de los vecinos que no se fían de sus instalaciones pero, al mismo tiempo, éstas deberán ser extremadamente cuidadosas y bien hechas pues, de lo contrario, no conseguirán el certificado de idoneidad. Tiempo atrás ya avisé que los días de "montaje de antenas con almuerzo incluido" estaban a punto de acabar.  

Finalmente, nos queda otro punto interesante para comentar, el apartado D2e, referente a la tramitación de denuncias y realización de actuaciones. ¿Será más fácil y con mejores resultados? Una manera de acabar con los usos indebidos de las bandas de radioaficionados, no sólo por parte de los piratas sino también de estos radioaficionados que todos conocemos que han convertido algunas frecuencias de radio y, sobre todo, de ciertos repetidores en su telefonillo particular. ¿Actuará la Gencat de oficio?

¿FOTOGRAFÍA O RADIOGRAFIA?

Jaume, EA3CT, comenta en su blog http://radioaficion2punto0.blogia.com que la Gencat está llevando a cabo diversas entrevistas con los dirigentes de radioclubs catalanes. Imagino que con la intención de formarse una idea de la situación de la radioafición en Catalunya. Eso está bien, pero la fotografía que obtendrá será muy borrosa porqué, en estos momentos, no existe ningún radioclub que pueda erigirse como representativo de los radioaficionados catalanes.

A pesar que URE pueda tener unos tres mil asociados, estos lo son en su inmensa mayoría por una cuestión crematística derivada del monopolio que ejerce URE en el intercambio de tarjetas QSL, pero esta asociación estatal sigue estando muy cuestionada en Catalunya debido al excesivo nacionalismo españolista que la ha impregnado desde sus inicios. Parece que la mayoría de radioaficionados catalanes no sienten a URE como su legítima representante ante la administración catalana. Pero que nadie se lleve a engaño. El resto de asociaciones nacidas en Catalunya tampoco tienen la necesaria legitimidad para erigirse como interlocutores válidos ante la Gencat. Las entrevistas con los radioclubs no deben ser el único medio de contrastar la realidad de la radioafición catalana. Existen otros medios. Durante muchos años, el Distrito 3 ha sido el que mayor número de radioaficionados ha tenido, tanto en números absolutos como relativos. También es cierto que entre todos ellos han despuntado numerosas personalidades competentes en diversos campos que podrían ofrecer una visión más amplia y real de la situación.

A pesar de todo, la información adolecerá de importantes sesgos sino se lleva a cabo una buena radiografía del sector, y esto sólo es posible mediante un completo estudio sociológico que evalúe de forma científica el estado actual de la radioafición. Esto vale dinero, por supuesto, pero la Gencat dispone de los medios suficientes para llevarlo a cabo. Téngase en cuenta que en España sólo existe un estudio estadístico de la radioafición hecho por el INE a mediados de los años sesenta. Imagino que alguna universidad o institución podría interesarse por la realización de un estudio de estas características.

CONCLUSIONES

Con el traspaso de funciones se abre una nueva puerta que puede ser determinante para el futuro de la radioafición, tanto catalana como española. No olvidemos que, en este caso, el experimento catalán pronto tendrá réplicas en el resto de Comunidades Autónomas.

Una gestión moderna y abierta a nuevas ideas por parte de la Gencat, puede dar una salida airosa a la grave crisis que atraviesa la Radioafición.

¡QUE IDEEN ELLOS!

¡QUE IDEEN ELLOS!

He leído con suma atención el artículo que publica Jaume, EA3CT, en su blog http://radioaficion2punto0.blogia.com sobre las fábricas de ideas. Lamentablemente, en nuestro país nunca ha existido esa cosa tan etérea llamada "idea". Don Miguel de Unamuno (1864-1936) publicó un ensayo titulado El pórtico del templo. Salamanca 1906, en el que aparece un diálogo entre dos personajes llamados Román y Sabino, respectivamente que transcurre así:

ROMÁN.- ¿qué nada hemos inventado? Y eso, ¿qué le hace? Así nos hemos ahorrado el esfuerzo y ahínco de tener que inventar, y nos queda más lozano y más fresco el espíritu...

SABINO.- Al contrario. Es el constante esfuerzo lo que nos mantiene la lozanía y la frescura espirituales. Se ablanda, languidece y desmirria el ingenio que no se emplea...

ROMÁN.- ¿qué no se emplea en inventar esas cosas?

SABINO.- U otras cualesquiera...

ROMÁN.- ¡ah! ¿Y quién te dice que no hemos inventado otras cosas?

SABINO.- ¡Cosas inútiles!

ROMÁN.- ¿Y quién es juez de su utilidad? Desengáñate: cuando no nos ponemos a inventar cosas de esas, es que no sentimos la necesidad de ellas.

SABINO.- Pero así que otros las inventan, las tomamos de ellos, nos las apropiamos y de ellas nos servimos; ¡eso sí!

ROMÁN.- Inventen, pues, ellos y nosotros nos aprovechemos de sus invenciones. Pues confío y espero en que estarás convencido, como yo lo estoy, de que la luz eléctrica alumbra aquí tan bien como allí donde se inventó.

SABINO.- Acaso mejor.

ROMÁN.- No me atrevía a decir yo tanto...

SABINO.- Pero ellos, ejercitando su inventiva en inventar cosas tales, se ponen en disposición y facultad de seguir inventando, mientras nosotros...

ROMÁN.- Mientras nosotros ahorramos esfuerzo.

SABINO.- ¿para qué?

ROMÁN.- Para ir viviendo, y no es poco.

Esta breve conversación resume muy bien la actitud de la mayoría de radioaficionados españoles, que se ven representados por el inefable ROMÁN. Su único o principal objetivo dentro de la radioafición es ir viviendo, que no es poco. E ir viviendo consiste en repetir una vez y otra vez lo de siempre; concursos, activaciones, expediciones, cacerías del zorro, mercadillos, comilonas, QSL especiales, diplomas de las fiestas de San P'atrás, (nunca p'alante)

Formular ideas, como pide Jaume, EA3CT, conlleva prepararse para la innovación o, al menos, para la renovación, y ahí es donde se espanta el personal. Los procesos repetitivos confieren seguridad y, por el contrario, los cambios provocan inseguridad y riesgo, algo inaceptable para el conservadurismo dominante dentro de la radioafición española y, me atrevo a decir, también en la radioafición mundial.  

Una explicación plausible de esta actitud generalizada es que para la mayoría de radioaficionados, la radioafición no es más que una afición, sin ningún otro valor añadido. Si validamos esta idea, luego resulta lógico que cualquier innovación resulte superflua, innecesaria pero, sobre todo, indeseable.

El rechazo a pensar, imaginar e idear, tiene que ver con la incapacidad de construir criterios propios. Esto solemos dejarlo en manos de los guionistas de los programas basura de la radio y la televisión. Y así nos va.

Adam Smith ya reconocía la importancia de la división del trabajo. Este concepto puede y debe aplicarse al mundo de la radioafición, en particular a la dirección y gestión de las asociaciones. Si un grupo genera ideas, otro debe llevarlas a cabo y un tercero ha de organizarlo. Sin embargo, parece que existe un rechazo popular hacia los que divulgan conocimientos o ingenio. Cabe la posibilidad que esto se deba a cierto complejo de inferioridad que se ha generado entre los radioaficionados que se sienten incapaces de entender su propia afición, enredados por electrodomésticos cuyo funcionamiento desconocen y temen.

¿Funcionaría una fábrica de ideas para la radioafición? No lo sé, pero en estos momentos tengo serias dudas al respecto. Para que una idea cale debe existir una cierta predisposición a aceptar nuevas formas de entenderla, cosa harto difícil tal como se contempla la situación actual.

Es difícil cambiar la forma de pensar de dos generaciones completas de radioaficionados, pero si que existe la posibilidad de iniciar una nueva manera de plantearse la radioafición, completamente independiente de la que ahora está en uso. No se trataría, pues, de cerrar una puerta para abrir otra, sino de crear algo nuevo, aunque, en realidad, ya no hay nada nuevo bajo el sol.

Será necesario escoger entre lo discreto y lo oculto, pero el futuro nacerá del conocimiento del pasado.      

 

Como nota final, una puntualización sobre el comentario Jaume de la opinión que tengo de Internet. Lo que digo, en realidad, es que Internet es como un nido de pájaros, está hecho a base de paja y mierda. La frase no es mía, pero no recuerdo donde la oí o leí aunque no por ello dejo de considerarla muy acertada, por esta razón suelo repetirla con cierta frecuencia, siempre que venga al caso. 

¿LA RADIOAFICIÓN EN CRISIS? C0MPILACIÓN DE REFLEXIONES

¿LA RADIOAFICIÓN EN CRISIS? C0MPILACIÓN DE REFLEXIONES

INTRODUCCIÓN

Hace unos tres años, entre finales de 2004 y principios de 2005, se desarrolló un interesante debate en el seno de uno de los foros de la Unión de Radioaficionados Españoles, URE, sobre la "presunta" crisis de la Radioafición. Mi participación en este debate fue muy activa, aunque no sirvió para nada, sin embargo, recopilé los comentarios más interesantes que aporté. Al cabo de unos meses se publicó en la revista Radioaficionados de URE pero su difusión estuvo limitada a sus asociados. Publicándolo en este blog, espero conseguir un alcance más extenso con la intención que otros radioaficionados de distintos países puedan analizarlo y sacar sus propias conclusiones. Lean y piensen...

¡Advertencia! Este artículo es largo, no gustará a muchos y, a otros, les doler, pero es lo que hay...     

¿LA RADIOAFICIÓN EN CRISIS? COMPILACIÓN DE LAS REFLEXIONES DE EA3DDK

 

Los foros de Internet que tratan sobre la radioafición, se han convertido en un importante punto de encuentro donde se proponen, discuten y debaten grandes (y pequeños) temas que nos interesan a todos. Lo que sigue a continuación es una recopilación de diversos mensajes publicados en varios foros de la Red de redes

CAMBIOS, CAMBIOS, CAMBIOS...

Por doquier ya se están levantando voces que claman a favor del cambio. Cambio de actitud, cambio de mentalidad, cambio de orientación, cambio de dirección,... Hemos de cambiar muchas cosas para que la radioafición se modernice pero, ¡cuidado con los cambios irreflexivos! Algunos cambios sólo sirven para perpetuar la misma situación que se pretende cambiar. Pongo un ejemplo que se que molestará a más de uno pero, las cosas han de exponerse claramente, so pena de "cambiar para que nada cambie".

Echolinck, E-Qso, PalkTalk... son sistemas modernos (en cuanto a tecnología) que sólo sirven para prolongar la radio de baja calidad. De este tipo ya tenemos, desgraciadamente, en los repetidores analógicos y algunas zonas de las bandas de 40 y 80 metros. Es, en suma, una buena técnica mal empleada.

La radioafición, al menos una pequeña parte: la elite, sigue experimentando y desarrollando nuevas tecnologías. El problema es que estas actividades no llegan a la masa media. Y no llega porqué no encuentra los canales adecuados para hacerlo. Estos canales han de ser las asociaciones de radioaficionados, que deben promover y potenciar esta circulación de ideas. Cualquier entidad, si en vez de gastar energías patrocinando un concurso o QSL especial, se dedicara a buscar entre sus socios a las personas capaces de transmitir conocimientos (en toda asociación siempre hay varios) se conseguiría incrementar el nivel técnico y cultural de sus asociados y, además
incentivaría a quienes dedican su afición, no a parlotear y pelearse inútilmente a través de un repetidor o enseñorearse de una pequeña frecuencia de HF como si la hubieran adquirido a perpetuidad, sino a intercambiar experiencias y, sobre todo, a hacer partícipes de ellas a los demás.

Pero para eso hay que cambiar la mentalidad de muchas personas que sólo ven en la radioafición un medio de comunicación. Un teléfono barato para charlar con sus amigos. Para esto ya está la CB, los PMR y los LPD, además de Internet.

Lo peor que le puede pasar a una asociación es depender de la subvención municipal. La radioafición, como toda actividad científica, ha de ser libre. Libre en el sentido que sus actividades no han de estar teledirigidas por la administración municipal, ni por ninguna otra organización cuya aportación económica subyugue el libre albedrío.

No es tan difícil "enseñar al que no sabe". Se que algunos se asustan pensando que su asociación pueda dedicarse a dar cursillos de CW o electrónica. Esto está muy bien pero hay mucho, muchísimo más. ¿Por qué a ninguna asociación de radioaficionados se le ha ocurrido enseñar a sus socios el uso de Internet para buscar la información que necesitan? Estamos viendo en los numerosos foros dedicados a la radioafición, notas de radioaficionados que, una vez conectados a Internet, sólo saben pedir que otros les busquen aquello que ellos no saben encontrar por sí solos. De ello ya se han dado cuenta en las universidades. Muchas asignaturas obligan a saberse manejar bien con los motores de búsqueda, filtrar la información y tener un buen criterio para encontrar algo substancioso entre tanta paja. Hay personas que usan muy bien un programa de diseño de antenas, pero son incapaces de cortar un tubo de aluminio sin dejarse un dedo en el intento. Hay miles de programas gratuitos o demostraciones en Internet que nadie descarga porqué no saben "configurarlos"

DESMENUZANDO EL PROBLEMA

Bien. Reconocemos que hay un problema pero, ¿cual? Intentemos desmenuzar la cuestión.

Tal como vamos viendo desde hace algunos años, hay un evidente descenso anual de licencias. ¿Es este el problema? No, probablemente no. Contra la opinión mayoritaria, afirmo que esta es una de las fases de la solución para el problema que estamos identificando.

¿Hay poca actividad en las bandas? Tal vez en V-UHF pero no en HF. Esto tiene una explicación relacionada con el punto anterior, y que tiene que ver con el uso fraudulento de las bandas de radioaficionados por parte de determinados colectivos, de sobra conocidos por todos.

¿Estamos ante una regresión mundial en la que nosotros somos un caso más, por lo cual poco podemos hacer o preocuparnos? Las estadísticas indican lo contrario. En cifras globales, se aprecia un incremento moderado pero sostenido de la radioafición.

¿La radioafición ha dejado de interesar? Ahí ya se enciende una pequeña luz de alarma. Los avances tecnológicos son tan rápidos y espectaculares que resulta imposible mantener el ritmo. Por supuesto, no podemos ni pensar en mantenernos en el pelotón de cabeza, como a principios del siglo XX. Por otra parte, existen muchas otras opciones parecidas (al menos externamente) que compiten para lograr el interés del público. Esto genera otra pregunta: ¿Debemos entrar en esta competición o, por el contrario, podemos (¿debemos?) mantenernos al margen?

¿Debemos promocionar la radioafición? Esta es la típica pregunta trampa de los exámenes. La respuesta es, sin duda, afirmativa, pero con matizaciones ¿A quién debemos dirigir esta promoción? Nos encontramos ante dos sectores perfectamente diferenciados. Por un lado está el público (escuelas, asociaciones de vecinos, centro cívicos, fiestas populares, ...) En el otro están los propios radioaficionados. ¿A quién debemos dirigir, preferentemente, nuestra atención? A esta pregunta le corresponden, al menos, dos tipos de respuesta; la clásica y la moderna. La clásica apuesta claramente por la divulgación dirigida hacia la ciudadanía, en un sano intento de explicar las cuestiones de siempre: "quienes somos, que hacemos..." y para ello se aprovecha cualquier ocasión para divulgar un mensaje repetitivo: "ven, ven, ven..." Los resultados acostumbran a ser decepcionantes. Es divertido mientras se monta la instalación, se transmite en público y, a veces, se recibe la palmadita en la espalda y... ahí acaba todo, hasta la siguiente ocasión. No podemos consentir en ser tratados como "un relleno" en cualquier fiesta de pueblo. No somos teloneros de nadie. No nos dejemos confundir. Para quien no esté muy versado en las cuestiones políticas, la "autoridad" manda cartas de agradecimiento a todo el que se le pone por delante, para asegurarse el servicio para el próximo año, sobre todo si no le cuesta un euro. Lo digo sin restar ni un ápice de mérito a nadie. Pero es la realidad.

La moderna, casi no se ha experimentado, salvo en contadas ocasiones. En esta, la divulgación se realiza sobre las personas que ya son radioaficionados, con el objeto de proporcionarles las herramientas adecuadas para que avancen en su afición. Esto se consigue a base de conferencias, cursillos, prácticas, experimentación tutelada, ayuda solidaria, demanda de equipos sostenibles y económicos, y cualquier sistema que anime a quien ya está en la radio para seguir disfrutando de ella. Se logra cuando hay ilusión. Esta ilusión que parece perdida (pero no del todo) Esta es la mejor manera de recuperar la autoestima. Debemos esforzarnos en volver a ilusionarnos con cualquier logro personal,  por sencillo que sea.

Este tipo de promoción interior, no se contradice en nada con la idea de "puertas abiertas" Pero, para entenderlo, hay que volver a desmenuzar el asunto. ¿Qué significa "puertas abiertas"? Las puertas abiertas franquean el paso bidireccional, entonces, ¿qué debemos hacer? Hay, al menos, dos opciones tipo; a) salir a buscar. b) dejar que entren. Si salimos a buscar, será muy difícil encontrar personas dispuestas a dejarse convencer. Sólo una de cada cincuenta mil mostrará algo de interés. ¿No parece esto un despilfarro de energía? Si aplicamos la segunda solución, las personas que se asomen a través de estas puertas abiertas, ya estarán demostrando un interés desde el principio. Es mucho más fácil explicar que es la radioafición a una persona que viene voluntariamente, que no a un transeúnte que pasa de largo o sólo busca de pegatinas, llaveros o mecheros de regalo. Pero esto tiene otro peligro.

Si salimos a mostrar, procuramos que la "parada" sea bonita y todo parezca maravilloso. En realidad, estamos mostrando una radioafición ficticia, alejada de la realidad. Si alguien cae en la "trampa", es probable que dure poco tiempo en la radio.

Si dejamos que vengan a observarnos, hemos de afanarnos en tener nuestra casa limpia y adecentada. Esto es mucho más difícil. El que viene a preguntar, ya sabe algo, y el que responde ha de estar preparado para no lanzar mensajes contradictorios. No todo el mundo vale para "promocionar y divulgar" También estaremos mostrando la radioafición real, la que a veces no nos gusta porqué aún quedan impresentables que se dedican a soltar imbecilidades por el repetidor local, o mantener una trifulca en HF por la "posesión" de una frecuencia. Para evitar todo esto, volvemos al punto anterior, Limpiar y arreglar la casa, significa enseñar y aprender, a partes iguales. Conferencias, cursillos, libros, artículos, experimentación, manejo, métodos operativos, conocimiento y cultura...

Este, entiendo, debería ser el primer proyecto de cualquier grupo, grande o pequeño, que desee, realmente, "hacer algo" para devolver a la radioafición la dignidad que le robaron los que entraron "a saco" para usarla para sus inconfesables (y a veces delictivos) intereses personales. Por supuesto, no es incompatible con lo que se viene haciendo hasta ahora (concursos, ermitas, qsl especiales...) pero, poco a poco, debería irse cambiando el sentido de las prioridades. Todas las opciones pueden coexistir, complementándose y suplementándose, pero sin perder de vista el objetivo principal: aumentar la calidad de los radioaficionados a base de ofrecerles los medios y canales adecuados para que disfruten aprendiendo y enseñando.

Si logramos este objetivo, tal vea no haya cola ante la "puerta abierta" pero, los que entren, sin duda lo harán atraídos por la calidad. Entonces no nos hará falta actos promocionales, de ningún tipo. Seremos un ejemplo vivo.

LAS ASOCIACIONES

Las asociaciones tiene el sagrado deber de enseñar, enseñar y enseñar. Y los radioaficionados el de aprender, aprender y aprender. Este es, en definitiva, el único servicio que debemos dar a la sociedad. Las radioayudas NO son un servicio, son una... (eso que se imaginan) Ayudándonos a nosotros mismos, ayudaremos a los demás. Cuanto más aprendamos y sepamos, mejor será la radioafición y, por reflejo, la sociedad.

¿Por qué? ¿Por qué me meto en estos berenjenales? ¿Por qué me dedico a escribir sobre la crisis de la radioafición? ¿Por qué expongo públicamente mis teorías? ¿Por qué aguanto descalificaciones e insultos gratuitos? Porque ya pasé por todas las vicisitudes que algunos empiezan a explorar ahora, como si fuera un terreno virgen. Porqué hice lo mismo que ahora hacen algunos, con los mismos resultados. Porque también me engañé y me engañaron. Porque hice lo mismo que otros, antes que yo, habían hecho. Porque nadie, hasta ahora, se había preocupado de analizar los repetidos fracasos de las distintas promociones y divulgaciones de radioafición que se llevan haciendo desde hace décadas. Porque estoy convencido que la única salida que tiene la radioafición, para sobrevivir, es el cambio. Porque las viejas ideas son eso, viejas, y ya no sirven en el mundo actual. Porque a estos nuevos radioaficionados que se esfuerzan en seguir promocionando la radioafición "a la antigua", hay que explicarles que todo lo que ellos hacen, ya se hizo y fracasó. Que hay que buscar nuevos sistemas. Porque me sabe mal que malgasten sus fuerzas e ilusiones inútilmente y, dentro de poco tiempo, en vista de los nulos resultados, tirarán la toalla y se olvidarán del asunto, dejando la situación peor que cuando la encontraron. Porque, con menos esfuerzo, se puede hacer más, si existieran unas directrices bien estudiadas. Pero, sobre todo, porque soy radioaficionado, amo la radioafición y lo hago porque quiero y me da la gana.

Los radioaficionados españoles siempre hemos despreciado lo que no entendemos. "Si algo no se comprende, ¡a la hoguera! " Y si la hoguera se alimenta con libros, ¡mucho mejor arderá el hereje! Miguel de Servet ya lo padeció, quemado vivo, sádicamente con madera verde, por los fundamentalistas que no querían que pusiera en duda sus métodos tradicionales. Cuando Miguel de Unamuno fue consultado en una ocasión sobre cómo potenciar la contribución española al avance científico, su irónica respuesta fue «que inventen ellos». Antes que aparezca un estúpido diciendo que me estoy comparando con estos grandes pensadores, ya digo que no. Ni lo hago ni me interesa. Sólo pongo en evidencia que lo que ocurre ahora, ya ocurrió otras veces. Y siempre acabó mal.

Hay que cambiar la radioafición., Pero cambiar no significa reparar, modificar, reformar, pintar la fachada o cambiar a los peones de la obra. ¡No! Hay que replantearse la radioafición de nuevo. Lo antiguo hay que estudiarlo para comprender los motivos que impulsaron "aquella" radioafición que ha llegado hasta nuestros días. Analizar lo bueno y lo malo para no caer en los viejos errores que, aún hoy, estamos repitiendo incansablemente.

¿Cuántos radioaficionados concurseros conocen el origen histórico de los concursos? ¿Saben por qué se realizó el primer concurso de radioafición y por qué motivos? Es evidente que no, porque si lo supieran, no cometerían las tonterías que se hacen actualmente como, por ejemplo, la sinrazón del popular "5-9" ¿Cuántos radioaficionados conocen el origen de los radioclubs nacionales e internacionales? ¿Cuántos radioaficionados se han preguntado por qué continúan existiendo estos radioclubs actualmente, y qué función cumplen ahora, y cual cumplían antes?

Hay muchas preguntas y cuestiones sin respuesta. Sé que a más de uno, las preguntas le producen sarpullidos. Es el "síndrome del papá novato"; cuando su hijito pequeño pasa por la etapa del "papá, por qué...?" y se da cuenta que no tiene respuestas para darle. Algunos de estos "papás" zanjan la cuestión con un "¡por qué sí!" o un "¡por qué lo digo yo!" o, tal vez, "¡pregúntale a tu madre, que lo sabe todo!" El machismo, en la radioafición, también ha hecho mucho daño.

Este texto debería servir de base para recapacitar, reflexionar y meditar sobre la radioafición. No se trata de rebatirlo punto por punto, sino de plantear opciones mejores y distintas. No se trata de enterrarlo, sino de superarlo. No se trata de decir que es una tontería, sino demostrar que hay gente mucho mejor y más preparada para avanzar por este camino. No se trata de criticar la teoría sino, en todo caso, plantear otra mejor o más interesante. No se trata, en definitiva, de matar al mensajero. 

LOS TÓPICOS

Uno de los tópicos más recurrentes en radioafición es la pregunta "¿qué es la radioafición?" Cualquiera de nosotros la hemos visto escrita multitud de veces en artículos de revistas, libros y, ahora, en los miles de sitios de Internet dedicados a la radioafición. La respuesta es muy parecida en todos los lugares. En ella se idealiza la radioafición como un "servicio", una actividad donde la comunicación, la confraternización y la amistad forman la base de la actividad. También se presenta a los radioaficionados como unos héroes anónimos que emergen con las grandes catástrofes, de manera altruista, y luego desaparecen discretamente. ¿Quién no ha recibido alguna
vez extrañas peticiones de algún familiar, vecino, amigo e incluso desconocidos?

La frase "servicio de aficionados" ha calado muy hondo en algunas mentes. Lo curioso es que terminamos por creernos lo que contamos de nosotros mismos. ¿Quién no ha visto aquel radioaficionado que, con el "gualquitalqui" colgado del cinturón a modo de cartuchera, intenta hacer de "guardia urbano-bombero" Lástima que ahora ya no le confunden con una agente de la autoridad, sino con un reponedor de supermercado...

Tal vez ha llegado el momento de respondernos la tópica pregunta. Probablemente, cada uno de nosotros daría una respuesta diferente, algunas muy distanciadas entre sí. La radioafición no es, ni significa lo mismo, para todos pero, algún punto en común deberíamos encontrar. Lo bueno del caso es que la percepción que tenemos de la radioafición no es estática. Cambia a través del tiempo y se va modificando según las vivencias que adquirimos con su práctica. Esto es un signo evidente de vitalidad.

Sin embargo, deberíamos ponernos de acuerdo, sobre todo, en el modo de presentarla al mundo (cuando convenga), de un modo coherente. Huyamos de los tópicos, de lo clásico. Si queremos mostrar una radioafición viva, hemos de actualizar su definición. El mundo ya no nos necesita como un servicio de comunicaciones de emergencia. No estamos preparados ni humana ni técnicamente. Seguramente tampoco nos interesa esta faceta. Sí que nos necesita como una fuente de valores que dignifican a la persona. Es posible que nuestra tarea futura no sea tanto la de proporcionar una red de
comunicaciones gratuita, sino un espacio donde las personas interesadas por la ciencia, la técnica, la investigación y el estudio, encuentren la manera de canalizar sus aspiraciones. Pero, para ello, hemos de distinguir claramente la "cultura" de la "culturilla"  Y la única manera de conseguirlo es enseñando a los radioaficionados a comportarse como tales, no como párvulos en el patio de la escuela.

LA PROMOCIÓN

Hay un tema redundante en algunos foros de radioafición que gira en torno a la divulgación, fomento y promoción de la radioafición. Parece que casi todo el mundo está de acuerdo en el fondo, aunque no en la forma.

La mayoría piensa que una buena actividad pública, a base de actos que den a conocer la afición, es la mejor manera para ganar adeptos pero, ¿vamos por el buen camino? Dicho de otra manera, ¿la radioafición necesita promocionarse para sobrevivir? Tal vez sí, pero no en la dirección que se supone.

Algunos dirigentes de diversas asociaciones piensan que deben dirigir todos sus esfuerzos hacia el exterior. Como poseídos de un espíritu evangelizador, se convierten en fanáticos del proselitismo, intentando por todos los medios aparecer en cualquier acto público que organice el ayuntamiento, el periódico, la televisión o la radio locales, sin detenerse a analizar las consecuencias de sus actos. Para ellos, lo más importante es aparecer "en los papeles" o salir unos minutos en cualquier programa audiovisual.

Sin embargo, olvidan que la mejor divulgación y promoción de la radioafición debería hacerse entre los propios radioaficionados. Es más importante mantener la ilusión y el compromiso de quienes ya están "dentro" que dedicarse a "evangelizar" a quienes no han mostrado ningún interés por la radioafición. En estos momentos, cuando la red de comunicaciones ha mundializado el acceso a la información, no parece necesario dedicar tanto esfuerzo callejero a explicar algo que puede hallarse en pocos minutos en millones de páginas de Internet. En cambio, estos activistas tan preocupadas por las personas del exterior parecen olvidar a sus propios correligionarios.

La radioafición, como cualquier otra afición, necesita alimentarse de novedades y retos. Quienes están voluntariamente al frente de las asociaciones son quienes deben tenerlo más en cuenta y dedicar todos sus esfuerzos a elevar el nivel técnico y cultural de sus asociados. La radioafición se promocionará por sí misma cuando la sociedad compruebe que los radioaficionados constituyen un grupo de personas serio, organizado y estudioso al que valdría la pena pertenecer. Sin embargo, la imagen que proyectan los radioaficionados actuales, es todo lo contrario. Una buena parte se comporta como adolescentes gamberros, mientras que la otra se ha anquilosado en un dolce far niente, viéndolas pasar.

No hacen falta más radioaficionados, sino mejores. El darwinismo social sigue apartando a quienes entraron en la radioafición por motivos ajenos a ella. Esto aún llevará algo más de tiempo, porque no contamos con la colaboración de la SETSI que,
supuestamente, debería velar por el buen uso de las bandas. (¡Ojalá tuviéramos aquí un organismo parecido a la FCC norteamericana!)

Cuando la depuración finalice, la radioafición volverá a ser lo que fue en sus primeros tiempos, siempre y cuando quienes estén al frente de las tareas directivas, hayan sabido reaccionar a tiempo, mirando hacia el interior. Fomentemos la radioafición entre los propios radioaficionados y, seguramente, nos irá mucho mejor a todos.

"ELLOS" Y "NOSOTROS"

Leo en un foro de radioaficionados una polémica sobre la aplicación ilegal de unas ordenanzas municipales que conculcan el derecho del radioaficionado  a instalar sus antenas en el edificio donde vive.

Algunos de los contertulios exigen que su asociación "haga algo", que denuncie, que se enfrente a la Secretaría de Comunicaciones, que pleitee, que... En pocas palabras, que "ellos" hagan algo para "nosotros". "Ellos" son los que están ocupando un cargo en una entidad sin ánimo de lucro. "Nosotros" somos los que estamos sentados cómodamente en nuestra casa viendo la tele.

Esta es, en general, la forma de pensar de la mayoría de radioaficionados, tanto los "ellos" como los "nosotros" Durante muchos años funcionó un tipo de asociación paternalista, que cuidaba de sus socios como si fueran niños de teta. La mentalidad social aún no ha cambiado. De ahí que sigan habiendo "nosotros" que piden servicios y los "ellos" que se esfuerzan para darlos. ¿Es este el modelo de asociacionismo que nos conviene? ¡De ninguna manera! Las modernas asociaciones ya no tiene socios, sino voluntarios. La diferencia es muy importante. Mientras que el socio tradicional ve a su asociación como un proveedor de servicios, a cambio de una cuota monetaria y, por lo tanto, cree que su dinero (poco, casi siempre) le da derecho a exigir y a ser servido, en las entidades modernas el socio es un voluntario que no recibe, sino que viene a dar.

Pero, en radioafición surge un problema de conceptos. ¿A quien debe dar servicio una asociación de radioaficionados? Algunas entidades piensan que su deber es dar servicios a la comunidad a la cual pertenecen. Una de las maneras con la que creen contribuir a este fin y, además, beneficiar a la radioafición, es la divulgación. Pero, ¿qué es y como debe ser esta divulgación? Su objetivo es "evangelizar" a los que aún no conocen la existencia de la radioafición, para convertirlos en nuevos radioaficionados. Esta es una de las peores estupideces que puede cometer una asociación. El servicio debe dárselo a sí misma, y no es otro que incrementar el nivel de sus asociados, dedicando sus esfuerzos a ofrecer conferencias, visitas a museos, asistencia a laboratorios universitarios, incrementar la biblioteca del club, etc, De esta manera, probablemente la radioafición en general mejorará notablemente y, como consecuencia de ello, atraerá a personas, previamente interesadas en las radiocomunicaciones.

Las asociaciones que siguen ancladas en el pasado, se sienten satisfechas cuando participan como "radioayuda" en la carrera de sacos de su pueblo, porqué saben que al final, el alcalde les dará la mano y les invitará a unos vinos. El colmo de la ilusión es cuando montan la manta en mitad de la calle y exhiben sus viejos equipos mientras se esfuerzan llamando "cecú" y pasando las "coordenadas" para la "cuesele" ante la indiferencia de sus vecinos y la burla de los niños que se lo pasan mejor en los chats de internet.

Las asociaciones clásicas, vistas como un supermercado se servicios, están condenadas a desaparecer a corto plazo. Sólo sobrevivirán las organizaciones que sean capaces de implicar a sus asociados, haciéndolos participar en las actividades de la entidad.

LOS VALORES DE LA RADIOAFICIÓN

¿Qué se pretende conseguir cuando se inicia una determinada promoción de la radioafición? A simple vista parece que el objetivo es muy claro: divulgar las actividades que, supuestamente, desarrolla el radioemisorista pero, mirando más profundamente vemos que, en realidad, lo que buscamos es transmitir unos valores. Pero estos valores no pueden transmitirse como se transmiten los datos de un ordenador a otro. El proceso es parecido a un contagio, es decir, los valores propios de la radioafición no se transmiten, se contagian y, el contagio no es una ciencia exacta. Pero, los valores no vienen de la radioafición, sino que la radioafición viene de los valores.

Para que una persona se interese por la radioafición, debe preexistir  un interés por las cuestiones que la configuran. Según sea este interés o deseo propio, así será el modelo de radioafición que desarrollará.

Antiguamente, el radioaficionados era una de las pocas personas que sabía todo de las comunicaciones por ondas. El experto al que los ciudadanos se dirigían en busca de ayuda, en un tiempo que las comunicaciones eran cuestión de horas e incluso días. A partir de principios de los años 80, las cosas empiezan a cambiar muy rápidamente. Hoy, ya no existe aquel tipo de radioaficionado porque, sencillamente, tampoco existe la sociedad que le daba vida y le acogía. Las comunicaciones por radio ya no son el centro de influencia privilegiada de antes. Ahora existen otros muchos focos de interés que difunden mensajes contradictorios entre sí. Las personas disponen de muchísimos recursos para entretenerse y aprender que, no sólo rivalizan con la radioafición, sino que la anulan. La radioafición ya no transforma la sociedad, sino que es la sociedad quien ha transformado la radioafición. Una de las paradojas de la radioafición es que, precisamente cuando dispone de más medios y técnicas para desarrollarse, es cuando tiene menos capacidad de incidencia. Tal vez porqué ya no enseña todo lo que hoy se aprende en materia de radio comunicaciones. Sus propuestas resultan menos atractivas y eficaces que otros medios de comunicación parecidos.

Pero, realmente, las cosas que más interesan a las personas y son más importantes para ellas, no son las que se enseñan, sino las que aprenden sin que nadie se las enseñe. Las promociones de la radioafición no deberían enseñar, sino mostrar donde se puede aprender. La radioafición interesará si interesa la persona que la practica. En la misma medida que el radioaficionado sea capaz de transmitir una serie de valores, conseguirá que otras personas se acerquen a la radioafición. 

Respecto a todo lo dicho, estoy seguro que todo el mundo tiene su opinión. Si no recuerdo mal, fue el gran Pepe Rubiánes quien dijo: "la opinión es como el culo, todo el mundo tiene uno"  Pero hay que saber usarlo.

LA FORMACIÓN CONTÍNUA

La formación continua (que no reciclaje) debería ser algo natural e inherente a la radioafición. Si los radioaficionados no apostamos decididamente por el constante aprendizaje, ¿qué atracción suscitará la radioafición? ¿Con qué derecho nos creemos capaces de enseñar radioafición a los niños y niñas si hemos perdido la capacidad de aprender. Uno de los signos que indican la dejación de una persona es negarse a seguir aprendiendo, con el argumento que ya nada podrá aderezar su estado. Este tipo de temor ha desarrollado multitud de argumentos infundados que sólo se sostienen en base al miedo a lo nuevo. Esta ha sido la actitud de un gran número de radioaficionados, que se han refugiado en los repetidores de VHF y en algunas frecuencias de HF, porqué se sienten incapaces de afrontar y asimilar las nuevas tecnologías.

Si somos incapaces de evolucionar, experimentando cosas nuevas, aprendiendo de nuestros errores, tanto en el plano tecnológico como en el humano, estamos acabados. Precisamente, si alguna vez volvemos a relacionarnos con las nuevas generaciones, será en los lugares donde se imparte el saber, y situándonos a su mismo nivel. ¿Cómo podemos pretender arrogarnos la capacidad de "dar a conocer" la radioafición a "los demás", si somos incapaces de hacer lo mismo entre los propios radioaficionados. 

Si continuamos apoyándonos en los prejuicios del pasado, nunca saldremos del agujero. Es hora de aparcar el "sentido común" y empezar a desarrollar el pensamiento racional.

MAMÁ ASOCIACIÓN

Algunas personas, más de las que parecen, se toman como verdad absoluta todo lo que ven en la televisión. Llegan a tales extremos que sólo se creen aquello que han visto u oído por la tele.

Últimamente, aparece en la pantalla un anuncio que alimenta este mito. No se si se verá en todos los canales españoles pero, a grandes rasgos, publicita un club automovilista, de ayuda en carretera que, además da multitud de servicios a sus socios, desde un seguro a todo riesgo, hasta cambiarle la rueda pinchada a un incompetente, pasando por el recurso a las merecidas multas por las infracciones por sus conductores asociados.

Una asociación así querrían algunos radioaficionados. Un radioclub que, pagando una cuota (barata, por supuesto), les solucionara todos sus problemas. ¿Que el ayuntamiento publica una ordenanza que les perjudica?, pues que el radioclub intervenga inmediatamente y se enfrente con la casa consistorial y llegue a los tribunales si conviene (gratis, por supuesto, que ya pagan su cuota anual). ¿Que los vecinos no le dejan poner su antenita?, pues que un representante del radioclub se persone en su domicilio y convenza a sus convecinos para que pueda instalarla. ¿Que el boletín es flojo y apenas trae nada interesante?, pues que contraten a un staff de periodistas y técnicos de primera línea para que escriban sobre los temas que más le interesan. ¿Que no sabe algo y le da pereza buscarlo en la biblioteca o internet?, pues que algún tonto del foro le responda inmediatamente a vuelta de correo...

Cierto que venimos de una larga tradición paternalista. Cierto que hemos vivido muchísimos años bajo un régimen que veía mal a quienes pensaban por sí mismos pero,... ¿Aún no nos hemos dado cuenta que no podemos seguir viviendo bajo las faldas de mamá asociación? ¿Alguien aún no ha comprendido que una asociación es una organización formada por socios? Una entidad no es un ser independiente, con vida propia. Una asociación es lo que son sus socios. Una asociación no es un restaurante con menú a la carta. Estos tiempos ya pasaron, aunque algunos les pese y a otros les duela. Los socios no son clientes, deben ser colaboradores. ¡Ah!, pero colaborar implica trabajo y esto es muy cansado. ¡Pues qué lo hagan otros!

Mientras sigamos con esta mentalidad decimonónica, seguiremos anclados en el siglo XIX. Por muchas puertas que abramos, nadie querrá, ni siquiera,  asomarse. ¡Para lo que hay que ver...!

PASO A PASO

Llevamos un tiempo dándole vueltas al asunto de la radioafición, aportando ideas y cometarios muy interesante pero, hemos olvidado algo; definir y acotar el tema sobre el que vamos a trabajar.

Primeramente, deberíamos consensuar una definición que explicara de manera clara que entendemos por radioafición. Hemos de marcar unos límites dentro de los cuales se contemplen todas las posibilidades aceptadas por la mayoría, dejando fuera otras opciones, respetables todas ellas, pero que no se ajustarían al modelo que queremos defender.

Una vez logrado este objetivo, deberíamos señalar sus fines. ¿Qué finalidad o utilidad tiene o podría tener la radioafición? ¿Con qué argumentos podemos defender nuestra permanencia en el escaso espectro radioeléctrico? ¿Qué ofrece la radioafición a la sociedad? ¿Par qué sirve la radioafición en la llamada "sociedad de la información"?

El siguiente paso debería dotarnos de un código ético, que nos garantizara unos valores tales que fueran merecedores de respeto y consideración social. Este código ético debería ser la piedra angular de nuestra afición. Prácticamente debería "jurarse o prometerse" su cumplimiento antes de obtener la licencia. Su incumplimiento sería motivo suficiente para proponer la expulsión del infractor.

Es probable que haya quien piense que nos pasamos demasiado tiempo hablando "de lo divino y lo humano" sin llevar nada a la práctica. Aparentemente parece cierto pero, si primero no se sientan las bases teóricas, mal funcionará la práctica. Si hemos pasado veinte años yendo de mal en peor, no pasará nada porqué dediquemos algunos meses a levantar los planos de la nueva radioafición.

APRENDAMOS

Tradicionalmente, una de las maneras de "promocionar" la radioafición ha sido la divulgación entre escolares, con resultados muy pobres. Esto suscita una pregunta que tiene mucho que ver con la crisis de la afición: ¿Por qué no se empieza divulgando y enseñando a los propios radioaficionados? Es demostrable que el nivel medio de los aficionados es preocupantemente bajo, no sólo técnico y científico sino histórico y social. La mayoría de los radioaficionados no saben soldar un conector, desconocen el funcionamiento básico de una antena, ignoran los mecanismo de la propagación atmosférica, no tienen ni idea de la historia de su afición y apenas conocen los métodos operativos recomendables en cada banda. Entonces, ¿a qué viene esta insistencia en enseñar "a los de fuera" cuando lo que realmente necesitamos es aprender nosotros mismos?  ¿Con qué argumentos podemos reivindicar nuestra permanencia en las bandas si no cumplimos con el primer principio básico de la radioafición que es el de la instrucción personal? ¿Cómo podemos presentarnos ante los alumnos de una escuela si la mayoría tendríamos dificultades para superar un examen sobre electricidad de 4º curso de ESO?

Esto es, precisamente, lo que vengo diciendo desde hace algún tiempo. Antes de divulgar "hacia fuera", debemos divulgar "hacia dentro". La ilusión la debemos generar dentro de nuestras filas. Cuando los radioaficionados recuperemos la ilusión por la radio, ésta se transmitirá hacia el exterior sin necesidad de tantos inútiles esfuerzos. Antes de dar una charla a los niños y niñas de una escuela, que tiene poco o ningún interés por lo que vamos a decirles, deberíamos pensar que nos saldría más a cuenta reunir a un grupo de radioaficionados, que ya tienen algunas nociones de lo que es la radioafición, y ayudarles a experimentar nuevos sistemas, y a mejorar (y aprovechar) lo que ya tienen.

Cuando decía que primero debemos "adecentar" nuestra casa antes de invitar a los vecinos a visitarla, me refería (entre otras cosas) a esto que ahora intento explicar. Con todo lo cual, no deseo quitar ningún mérito a los que han realizado o siguen realizando este tipo de actividades exteriores. Esto también significa que debemos dotarnos de un proyecto común, que sirva para canalizar todos los esfuerzos (pequeños o grandes) que se vayan ejecutando. Si cada uno vamos por libre, divulgando a diestro y siniestro sin un programa, estamos desperdiciando esfuerzos y este grupo no tendrá razón de existir.

Todo lo dicho no es para generar polémica, sino para hacer algo a lo que estamos muy poco acostumbrados: reflexionar. Sin reflexión no hay método y sin método no puede hacerse nada de provecho.

 CAMBIOS MULTIDIRECCIONALES

El cambio no es direccional. No existe una "dirección hacia..." porqué hacia donde vamos no hay un camino establecido. La dirección está en la mirada de quien la contempla y, por lo tanto, varía según el observador.

La dirección sólo podría existir si ya hubiera un camino prefijado y, entonces, ya no sería un cambio sino un reajuste. Así pues, al cambiar, se abre ante nosotros un espacio inexplorado y lleno de posibilidades que iremos escogiendo a medida que avancemos

El lugar donde lleguemos será el resultado de la resultante del conjunto de fuerzas que hayan intervenido en la acción. No sabemos a donde vamos, sólo que queremos ir. E "ir" es abandonar una situación en la cual no estamos cómodos porqué su persistencia en el tiempo ha limitado nuestras expectativas y las de nuestra afición. La radio. Si aceptamos que la radioafición debe cambiar es porqué intuimos que algo no funciona.

Tal vez la respuesta sea muy compleja pero, la pregunta también lo era.

LA BUENA NUEVA

La maldita obsesión por llevar "la buena nueva al mundo" nos hace perder de vista la realidad de la radioafición. ¿Qué necesidad nos impulsa a divulgar la radioafición entre quienes no están interesados en ella? ¿Por qué se escogen preferentemente ermitas y castillos pero nunca aulas universitarias? ¿Puede considerarse radioaficionado un personajes, con indicativo desde hace más de veinticinco años, que vive por y para un repetidor (R0) y cuya única actividad es hablar de política, religión y sexo, todo bien aderezado con un lenguaje plagado de "tacos", con el único objetivo de polemizar? ¿Son radioaficionados esos taxistas de Barcelona que hace varios años están instalados en la frecuencia de satélites y, a pesar de los avisos, nunca se retiran? ¿Son radioaficionados los invidentes que venden el cupón y entretienen las largas horas dentro de la cabina, hablando de sus problemas laborales a través de VHF, en frecuencias reservadas a las balizas?

¿Esos LOCUTORES, mantienen activas las frecuencias de VHF o, por el contrario, son los culpables de la desertización de la banda?

Desde nuestra posición, poco podemos hacer para impedir estas y otras situaciones parecidas, sin embargo, lo que nos deberíamos dejar claro, para nosotros y para los demás, es el significado real de la radioafición. Hemos de diferenciarnos. Evidenciar las diferencias no significa desprecio ni nada parecido. Precisamente la diferencia nos da la diversidad, algo sin lo cual no se entendería la mundialización. Si algo hemos de transmitir al mundo es esto: la distinción entre las personas que única y exclusivamente dedican todo su tiempo a hablar por radio, y las que dedican ese tiempo a conocer, estudiar, comprender y experimentar los fenómenos que dan lugar a comunicación mediante ondas hercianas.

Comprendo que para alguno asumir esto sea muy duro. Lo será especialmente para las personas que nunca han experimentado el placer de soldar un sencillo conector PL a un cable coaxial. De estos hay muchos. Más de los que imaginamos. Es mucho más fácil hablar por hablar, desprovistos de cualquier carga intelectual. ¿Cuántos hay que discuten de política basándose solamente en las noticias que ven por televisión? ¿Han profundizado alguna vez en Ciencia Política? NO. Hablan de oídas. No es de extrañar que las "disquisiciones filosóficas" les parezcan "lloriqueos" Son los que están seguros que la solución la tienen "los otros", sin entender que "los otros" son responsabilidad nuestra. El poder de una gobierno emana de la voluntad de sus ciudadanos. Nosotros delegamos nuestra responsabilidad en unas personas a las cuales hemos elegido para que nos representen. Nosotros hemos de indicarles que deseamos que hagan. Y como. Y facilitarles los medios. Y, si no cumplen, se les retira la confianza y se elige a otros, que puede ser cualquiera de nosotros. ¿Alguien se atreva a contraer el peso de la representatividad? No, claro, todos estamos muy ocupados y tenemos mucho trabajo. Sólo nos queda tiempo para quejarnos de lo mal que lo hacen los demás.

LOS MODELOS

Cuando un sistema fracasa, es porqué no funciona. Entonces aparece la crisis y todos los afectados empiezan a buscar soluciones. Hay personas muy imaginativas que rápidamente proponen ideas ingeniosas pero, cuando son puestas a prueba se comprueba que adolecen de múltiples defectos y efectos secundarios. El siguiente paso es fijarse en lo que hacen otros sistemas parecidos. Si no se realiza una observación cuidadosa y se hacen las convenientes modificaciones para adaptar aquel modelo al nuestro, lo más probable es que vuelva a fallar. A veces, la solución es observar sistemas paralelos, parecidos en la forma pero no en el fondo.

En el caso de la radioafición, muchas asociaciones intentan organizarse como la homóloga norteamericana, sin caer en la cuenta que la idiosincrasia de aquel país (la de los radioaficionados y la sociedad en la que se desenvuelven) es muy diferente a la nuestra. Cosas que allí funcionan, aquí pueden fracasar. Las adaptaciones, si son muchas, complicadas o forzadas, acaban por alterar totalmente el modelo de referencia y, probablemente nos conduzca nuevamente al fracaso.

Sabemos que hay modos de telecomunicaciones muy superiores a la radioafición. Además, no tienen sus impedimentos administrativos o, si los tienen, también tienen medios para superarlos o soslayarlos. La Radioafición no puede competir contra internet o la telefonía móvil, al menos no en lo referente a la tecnología pero, en cambio, puede ofrecer algo que las telecomunicaciones comerciales nunca podrán dar a sus clientes; un conjunto determinados de valores.

Si miramos con atención a nuestro alrededor, descubriremos algunas formas asociativas que perduran a través de los años (incluso siglos) pasando prácticamente desapercibidas, pero que van creciendo y renovándose constantemente, sin ruido, sin promociones. La discreción forma parte de su vida social y, sin embargo, muchas personas anhelan ser admitidas en sus círculos, a pesar de las duras condiciones que se imponen.

La radioafición comparada con las telecomunicaciones actuales, es algo antiguo, pero no viejo. Pronto, los radioaficionados seremos los depositarios de un saber valioso, que aumentará de valor con el tiempo. Para ello, vuelvo a una idea anterior: hemos de trabajar de puertas adentro, aumentando la calidad y los conocimientos de los propios radioaficionados, dotándonos de unos valores que nos harán más fuertes y seguros. Si administramos bien este saber, tal vez no nos haga falta nada más.

TEORÍAS

La teoría es una proposición provisional que pretende explicar una parte de la realidad social, detallando las relaciones observadas entre los hechos, los mecanismos o estructuras que interactúan entre estas y las relaciones y mecanismos subyacentes inferidos que pueden explicar los hechos observados. La teoría es fundamental en el proceso de investigación porqué permite formular de manera concreta la temática que se estudia, permite hacer predicciones e indica los vacíos de conocimiento. A partir de una teoría se extraen, para contrastarlas empíricamente, una o más hipótesis concretas que sirven para orientar la investigación. Las hipótesis proporcionan el planteamiento inicial que permite enfocar correctamente el problema.

De ahí se deduce que discutir una teoría es, cuando menos, absurdo. Se puede poner en duda los resultados de la investigación, una vez finalizada, o la manera de analizarlos y valorarlos. A veces, las propias conclusiones rechazan la teoría que les ha dado lugar. Otras, una nueva teoría pone en evidencia los fallos de la primera pero, todas sirven para avanzar.

Esta parrafada sociológica que acabo de soltar, tiene que ver con lo que dije la vez anterior sobre las diferencias entre actuar según "el sentido común" o según el "empirismo científico". También comenté sobre el "peligro" de usar datos incompletos o "locales" que sesgan la investigación.

Una de las propuestas que hacía era que debíamos dejar de lado el sentido común y analizar la radioafición de manera científica, para comprender qué fenómenos influyen en su desarrollo y "como" y "qué" debemos hacer para recuperar unos valores equivalentes a los que un día lejano tuvo la radioafición. Esto sólo será posible si lo hacemos desde una perspectiva global.

No pretendo que este trabajo interese a todos los radioaficionados. Aún menos que lo comprendan. Esto es un reto personal a largo plazo, que no se si seré capaz de llevarlo al éxito. Tampoco me preocupa tanto. Me interesa más que los lectores se den cuenta que la reflexión y la meditación son muy importantes.  No para modernizar la radioafición que se moderniza por sí sola, sino para modernizar a los radioaficionados. Para que se den cuenta que seguir haciendo "lo mismo de siempre" no conduce a nada. O mejor dicho, conduce al fin de la radioafición. Los viejos métodos se han revelado inútiles, por muchos que algunos, cada vez menos, los defiendan sin más argumentos que sus creencias ancestrales.

De todas maneras, la radioafición, tal como la vemos ahora mismo, ya está extinguida porqué no tiene futuro. No hay vuelta atrás.

LA RADIOAFICIÓN ALQUÍMICA

En Radioafición convergen dos aspectos de la sociedad actual que parecen alejarse cada vez más entre sí; el técnico y el humano. La tecnología nos permite vivir más y mejor pero, ¿a cambio de qué? Si se analizan los datos demográficos de cualquier sociedad occidental, vemos que la esperanza de vida crece continuamente, pero este incremento no es proporcional a un aumento de calidad de vida. Vivimos más, sí, pero también vivimos más aislados. Más solos. Solos entre una multitud de gente sola. La tecnología mal aplicada se traduce en soledad. Los jóvenes tienen muchísimas facilidades para comunicarse entre sí, sin ayuda de ningún equipo de radio. Internet y la telefonía móvil los mantienen comunicados en la distancia, aunque estén a pocos metros. ¿Qué ha ocurrido para que prefieran el SMS antes que la conversación personal? ¿Qué les hemos enseñado? 

La radioafición no puede competir con las técnicas actuales. Cualquier internauta se comunica más rápido, más lejos, con más calidad, más barato y con menos problemas que un radioaficionado. La mayoría no somos capaces de entender la tecnología actual. La especialización en ingeniería es tan extrema que los avances tecnológicos sólo son comprensibles para unos pocos.

¿Qué nos queda a los radioaficionados? ¿Cual es legado que dejaremos a la siguiente generación? Pues el más importante, el que la técnica no ofrece; el humanismo. El radioaficionado/a puede (y debe) convertirse en un transmisor de valores. En un mundo tremendamente materialista, al radioaficionado y la radioaficionada nos queda la tremenda responsabilidad de ser los guardianes y los maestros de la solidaridad, la amistad, la intelectualidad, la cultura, el desinterés. ¿Quién sino nosotros/as somos los que dedicamos horas de estudio sólo por el afán de aprender? ¿Quién sino nosotros/as somos capaces de acudir en ayuda de un desconocido para ayudarle a montar una antena? ¿Quién sino nosotros/as somos capaces de pasar una noche en vela explicando pacientemente el funcionamiento de una antena o los secretos de la propagación a un principiante que no conocemos y que, tal vez, no volveremos a escuchar jamás? ¿Quién sino nosotros/as somos entendemos lo que significa la superación personal?

Hablar con una persona a cuatro kilómetros de distancia puede hacerse de varias maneras; con el teléfono, fijo o móvil o con internet. Eso está al alcance de cualquiera y carece de trascendencia pero... ¿quién sino nosotros podemos explicar la inmensa satisfacción que sentimos cuando se consigue un comunicado a poca distancia mediante una antena o un equipo construido con sus propias manos, después de arduos experimentos, repetidos fracasos y largos estudios. 

La Radioafición de hoy es una nueva Piedra Filosofal. Igual que los antiguos alquimistas, que no buscaban el oro, los radioaficionados de hoy no debemos buscar solamente la "fonética", la técnica o el DX sino, como ellos, la sublimación espiritual mediante el estudio, el esfuerzo y el sacrificio.

Esto es lo que podemos y debemos transmitir a los jóvenes. Siempre habrá aprendices de brujo. Cuando el discípulo esté preparado, ha de encontrar un maestro dispuesto. No podemos fallarles.  

 

 

 

 

APUNTES SOBRE PROPAGACIÓN

APUNTES SOBRE PROPAGACIÓN

A MODO DE INTRODUCCIÓN

Vivimos una época que las tecnologías parecen deseosas de sustituir a la naturaleza. Algunas parejas prefieren asegurar su descendencia mediante la  fecundación in Vitro antes que dedicarse a insistir en la carnal, que no garantiza el éxito pero que recompensa el presunto fracaso con un inigualable placer. Otros prefieren dejar a sus hijos en manos de psicólogos en vez de propiciar la conversación familiar.

También hay supuestos radioaficionados que no se fían de las "veleidades" de la propagación atmosférica y gustan asegurar sus contactos DX mediante el concurso del cable telefónico. Estos pseudoradioaficionados que proclaman las ventajas de programas informáticos de telecomunicaciones telefónicas, probablemente nunca disfrutaran del estudio de las capas atmosféricas que propician, o dificultan, los contactos lejanos alrededor del globo terráqueo.

Nadie, ningún estado ni multinacional gobiernan el comportamiento aleatorio de la atmósfera y sus propiedades conductoras, refractoras o difractoras de las ondas electromagnéticas. Nadie puede "apagar" la propagación de ondas a través de la atmósfera. Nadie puede hacernos pagar por el uso de sus propiedades físico-químicas.

¡Este es el poder de los radioaficionados! ¡Somos libres! ¡Las ondas de radio no reconocen las fronteras políticas! Y, a pesar de esto, algunos presuntos radioaficionados nos quieren hacer creer que programas como Echolink, e-QSO, y demás parecidos, son la panacea de la radioafición. No les crean. No les regalen la información privada que aparece en su licencia.

Somos depositarios de un tesoro codiciando por políticos y multinacionales. El uso de una porción del espectro radioeléctrico no corresponde por derecho propio. Es la herencia que nos legaron los primeros radioaficionados del pasado siglo XX, y nuestro campo de acción es la misma atmósfera que nos da vida y que es de todos y de nadie. Aprendamos a entenderla y aprovecharla.

El artículo que sigue a continuación fue publicado en CQ Radio Amateur, no recuerdo que mes del año 2004. Según tengo entendido, no existen ejemplares de aquel número ni de otros muchos, así que sería una pena desaprovechar este trabajo, que me costó muchas horas de investigación y consulta en numerosas fuentes para obtener la adecuada información para redactarlo. Me comentan que el "copyright" es propiedad de la Editorial pero, desde mi punto de vista, a la radioafición y los radioaficionados no se les puede privar de una información que juzgo muy importante para su desarrollo. Lo que no me parece justo es que el responsable permita que todos estos trabajos queden enterrados en olvido para siempre jamás.

Talvez esté equivocado pero, en todo caso, espero que usted, querido y respetado lector, disfrute de esta lectura y, si lo cree oportuno, exponga su opinión y soporte para que continúe publicando mis viejos artículos, rescatados con la mejor voluntad.

Gracias.                 

APUNTES SOBRE PROPAGACIÓN

Parece una perogrullada pero, tal como están las cosas, es mejor decirlo desde el principio. La radioafición está basada en las comunicaciones mediante las ondas hercianas, llamadas así en honor a su descubridor Heinrich Hertz  (1857-1894) Estas ondas están formadas por energía electromagnética que se expande y propaga desde una antena emisora hasta una receptora, por el espacio, sin la ayuda de ningún soporte físico. Esto las hace diferentes, por ejemplo, a las ondas sonoras, que necesitan un soporte material, el aire, agua u otro sólido, para ir de un lugar a otro. Las ondas de radio, se desplazan por el vacío, igual que las ondas luminosas, infrarrojas, etc.

Las comunicaciones entre radioaficionados no dependen de otros sistemas, como ocurre con las comunicaciones entre teléfonos portátiles (mal llamados móviles -no tiene ruedas ni piernas-). Esos aparatos emiten y reciben ondas de radio pero dependen absolutamente de una red alámbrica. Si falla la malla de cables, el sistema resulta inoperante y se viene abajo. Las radiocomunicaciones de aficionado no sufren esta servidumbre y solo se ven afectados por las veleidades, como algunos llaman eufemísticamente a las fluctuaciones de la propagación. El estudio y comprensión de las variaciones de la propagación atmosférica constituyen un pilar fundamental en la práctica de la radioafición y es una de las grandes diferencias en relación a otras aficiones, similares en su forma pero distintas en el fondo. Esto es así porque la radioafición tiene el valor añadido del estudio. Algunos lo ven de distinta manera; la propagación, para ellos, es un inconveniente subsanable con una simple conexión a internet.

LA PROPAGACIÓN ATMOSFÉRICA

Se ha avanzado muchísimo en el estudio de la propagación atmosférica pero, son tantos los fenómenos que intervienen en este proceso que es prácticamente impredecible el comportamiento de una onda una vez libre en el espacio. El Sol y su actividad físico-química determina decisivamente el comportamiento atmosférico que, a su vez, influye en cualquier comunicado que intervengan ondas hercianas. Las ondas de radio que empleamos los radioaficionados, se comportan de manera diferente según su frecuencia, la época del año, la humedad, el día o la noche, la temperatura, etc. Pero, sobre todo, existe una relación directa con la aparición y desaparición de las manchas solares. Esto es conocido como el ciclo solar.

El periódico aumento o descenso de las manchas solares ha sido objeto de estudio permanente desde que se conoció la correlación entre este fenómeno y las variaciones de la propagación. El ciclo solar tiene un periodo medio de unos 11 años, aunque también han ocurrido algunos de 9 años y otros de hasta 13 años. En 1958 el ciclo solar número 19 tuvo un máximo de 200 manchas, mientras que el siguiente, el número 20 se comportó como la media llegando a las 120 durante el año 1969. Las manchas solares no tiene un comportamiento estable y varían grandemente incluso de un día para otro. Por ejemplo, en junio de 1976, hubo varios días de sol en calma, alcanzando un flujo solar de 66, pero en abril y agosto subieron hasta 80. Todas estas variaciones tiene gran importancia en las radiocomunicaciones. Es por decirlo de alguna manera, una caja de sorpresas que hace más emocionantes e inciertos los contactos ente radioaficionados, algo difícil de comprender para quienes no entienden que la radioafición es algo más (mucho más) que la simple conversación entre varias personas. Para que esta conversación exista, ha sido necesario un estudio y aprovechamiento de unas determinadas condiciones atmosféricas, gobernadas por los flujos de manchas solares del astro rey.

LA RADIACIÓN SOLAR

Como radioaficionados, la radiación solar nos afecta de dos maneras distintas. Una se refiere a la luz ultravioleta que, en realidad es un tipo de radiación electromagnética. La velocidad es la misma que las ondas hercianas, 300.000 Km. por segundo. Su principal efecto es el ruido de fondo que afectan a las bandas. Cuando se produce una erupción solar, se nota al cabo de unos 8 minutos, que es el tiempo que tarda en llegar desde el Sol a la Tierra. Si desea escuchar este ruido de fondo, puede hacerlo disponiendo de una antena directiva y situándose en una banda donde hay poco tráfico. Girando lentamente la antena, podrá comprobar que al orientarla hacia el Sol, el QRM aumentará sensiblemente.

El otro efecto viene producido por las partículas cargadas. Estas se mueven mucho más lentamente y viajan por diversos caminos y pueden llegar a tardar hasta 40 horas en llegar a nuestro planeta. Sus principales efectos son la alta absorción de energía de la radio y, muy especialmente, la producción de auroras boreales, maravillosos fenómenos naturales llenos de luz y color que se dan en latitudes próximas a los polos. Las ráfagas de energía proveniente del sol tiene efectos diferentes sobre las radiocomunicaciones. En algunos casos puede cerrar totalmente las bandas de HF y en otros casos provocan increíbles propagaciones por aurora boreal en V-UHF.

TIPOS DE PROPAGACIÓN

Una vez salen de la antena, las ondas actúan con entera libertad, aunque suelen darse tres tipos de propagación; ionosférica, troposférica y ondas de tierra. Las ondas que parten de la antena pueden dividirse en estos tres tipos, la onda ionosférica sale de la antena en un ángulo ligeramente por encima del horizonte. Según sea la frecuencia empleada, la onda atravesará la atmósfera y se perderá en el espacio, como ocurre en las bandas de V-U-SHF. En el caso de las bandas de HF, puede ocurrir que se refleje en la atmósfera y sea devuelta a la tierra. La onda troposférica se mantiene próxima a la superficie, como consecuencia de la curvatura de la atmósfera inferior. La onda de tierra es la parte de la radiación que queda afectada directamente por la superficie terrestre. Tiene dos componentes, una onda guiada por la superficie de la tierra y la onda del espacio. Esta última es el resultado de dos componentes, directa y reflejada en tierra.

LA IONOSFERA

Las frecuencias comprendidas entre los 2 y 30 mhz. pueden ser reflejadas por una parte de la atmósfera llamada Ionosfera. En  esta región, situada a unos 160 kms. de altura, el aire queda ionizado por la radiación ultravioleta del sol porque aún es lo suficientemente denso para que los iones y electrones liberados por la radiación solar no tengan que circular muy lejos antes de recombinarse para formar nuevas partículas neutras. De esta manera, es posible que mantenga la capacidad de curvar las ondas de radio y devolverlas hacia la tierra. Se considera que la ionosfera tiene un grosor entre 50 y 400 kms. y está formada por varias capas.

CAPA F2  Es la más alta de las dos regiones que la forman. Sus límites están entre los 200 y 400 kms. y es la causante de las principales reflexiones para las comunicaciones de HF a larga distancia. La altitud y la densidad varían a lo largo del día y de las estaciones del año. Las manchas solares influyen enormemente en su comportamiento. Aparece cuando sale el sol y la frecuencia crítica de uso va variando hasta alcanzar el máximo cuando el astro está en su punto más elevado sobre el horizonte, para luego ir descendiendo hasta casi desparecer por la noche.

CAPA F1  Está situada entre los 160 y los 240 kms. de altura. Es totalmente diurna y, ocasionalmente, refleja ondas de HF. Por la  noche desaparece totalmente, mezclándose con la capa F2 y formando una única capa F. La capa F1 puede actuar como absorbente de ondas de radio cuando estas penetran hasta la F1.

CAPA E.- A una altura aproximada de 100 kms. aparece la capa E, sólo durante el periodo diurno. Ayuda a la propagación de las señales de HF a distancias cortas de unos 1600 kms. y, ocasionalmente, a la propagación de las ondas medias a una distancia de unos 160 kms. En determinados días o noches pueden formarse nubes de poseen una ionización especialmente elevada, debido al bombardeo visible de la atmósfera por  el sol. Estas apariciones esporádicas son las que facilitan contactos a largas distancias en frecuencias elevadas como las de V-UHF, en 50-144-432 mhz.  La posibilidad de dar saltos múltiples de hasta 4000 kms. está relacionado con el ángulo que entra la señal, la cantidad de nubes ionizadas y la persistencia de la radiación solar. Por esa razón , es más frecuente que aparezcan en verano, aunque también son posible en invierno.

CAPA D.- Esta aparece inmediatamente debajo de la capa E y está a una altura de unos 50-80 kms. Solo aparece durante las horas centrales del día durante los meses de verano. Es absorbente y está muy débilmente ionizada, desapareciendo con la puesta del sol. Es probable que sea la causante de la elevada absorción que sufren señales de alta y media frecuencia durante las horas del mediodía solar.

PROPAGACIÓN TROPOSFÉRICA

El prefijo tropo significa dispersión por esta razón a este tipo de propagación también se le conoce como dispersión atmosférica. Ésta se origina por las irregularidades aleatorias en la atmósfera. Cuando aparecen cambios de temperatura y humedad junto con pequeños cambos en el índice de refracción, se produce una leve dispersión de la señal de radio más allá del horizonte. La señal sufre importantes  pérdidas de potencia por lo que se hace imprescindible el uso de grandes antenas direccionales, capaces de concentrar todo su poder de recepción y emisión en un estrecho haz. El máximo aprovechamiento se produce cuando la antena está situada en un lugar donde no existen obstáculos que le impidan ver el horizonte. Se observa que la señal fluctúa constantemente pero si la estación está bien ajustada, se obtiene distancias próximas o incluso superiores a los 700 kms.

PROPAGACIÓN POR DIFRACCIÓN

También conocida por propagación de filo de navaja . Se da cuando, ha cierta distancia de la antena emisora, existen cadenas montañosas. La onda parece curvarse hacia el suelo al llegar a la cresta de la montaña, de esta manera pueden comunicarse dos estaciones separadas por una colina,  sin visión directa entre ellas. Éste fenómeno se conoce como difracción y depende de multitud de factores tales como la forma de la cúspide de la montaña, la distancia de ambas estaciones en relación a ella, su relación con el ángulo de partida, etc.

PROPAGACIÓN VISUAL

Aún cuando sabemos que la ondas de radio se propagan en línea recta, las condiciones atmosféricas pueden curvarlas. Que la curva sea hacia arriba o hacia abajo depende del índice de refracción. Si la curva es hacia arriba, el horizonte de radio es más corto por lo tanto la distancia cubierta más pequeña. Si por el contrario la curvatura se produce hacia abajo, las ondas de radio pueden propagarse más allá del horizonte. Para conocer, aproximadamente, el alcance esperado, conociendo las alturas respectivas de las antenas emisora y receptora, existe el nonograma horizontal de radio. Uniendo con una línea recta la altura de cada antena, se obtiene en la escala central la distancia estimada.

LAS AURORAS BOREALES

Las auroras boreales son propias de las tierras próximos a los polos pero, en alguna ocasión, puede verse en latitudes más bajas. Tanto en el polo Norte como en el polo Sur la atmósfera está muy enrarecida y allí se producen fenómenos espectaculares. La luz del Sol quema literalmente las moléculas del aire produciéndose cortinas ondulantes de colores verdosas y amarillentas. El espectáculo ocurre en la capa E de la ionosfera. Esto impide la propagación de ondas de HF debido a la fortísima absorción que se produce al atravesar estas zonas, sin embargo las frecuencias de V-UHF salen beneficiadas pues son reflejadas por la aurora. Las señales resultantes están muy distorsionadas y la propagación varía muy rápidamente. Para realizar comunicados se emplea usualmente la telegrafía. El Sol es el causante de la aparición de la auroras, por lo tanto estas también seguirán los ciclos solares y, durante estos con especial predilección por los meses comprendidos entre marzo y septiembre.

REBOTE LUNAR (TLT - EME)

Hace cincuenta años los radioaficionados empezaron a experimentar con la propagación por reflexión lunar, para comunicar dos estaciones de la Tierra que no pueden verse entre sí pero que si pueden ver la Luna al mismo tiempo. Esta es una de las especialidades más difíciles dentro del campo experimental de la radioafición. En España tenemos la suerte que un gran maestro habita entre nosotros. Me estoy refiriendo a Josep Maria, EA3DXU(1). El recorrido total que debe hacer la señal para llegar a la Luna, reflejarse y volver de nuevo a la Tierra varía entre 707.000 kms. y 806.000 kms. Para hacerlo tarda aproximadamente unos 2,5 segundos. De esta manera una estación que emite puede oír sus propios ecos.

¿Por qué es tan difícil? se preguntará alguno/a. Pues porqué la Luna vista desde la Tierra es un disco de solo medio grado de amplitud y su coeficiente de reflexión está por el orden del 7%, es decir, sólo devuelve el 7% del total de energía que le llega. Entonces, pensará alguno, si emito con 1000 vatios, devolverá 70 vatios. ¡No está mal! Pues no. Recuerde lo que decía del medio grado. ¿Conoce alguna antena capaz de emitir con una ángulo de esta mínima medida y que además consiga concentrarlo durante 800.000 kms. (Sólo lo consiguen las emisiones en lasser, y aún con cierta dificultad). La mayor parte de energía emitida se pierde irremediablemente en el espacio que existe alrededor del astro. La pérdida total, por distintas causas que concurren en la emisión y la recepción, es superior a los 225 dB. A todo esto hay que añadir el efecto Doppler porque la Luna no está quieta. Mientras que para un operador ésta se va acercando, para otro se va alejando. La rotación de Faraday añade dificultad a la polarización de las señales que llegan, introduciendo pérdidas de hasta 30 dB. El ruido cósmico contribuye por su parte con otros 1,9 dB 

A pesar de todo, pequeñas estaciones, con poco más de 100 vatios y una sola antena directiva, han conseguido hacerse escuchar por alguno de los grandes tiburones Si está harto de las falsas combinaciones radio-internet y desea volver a la radioafición experimental, no necesita mucho más equipamiento que el usado para los otros tipos de propagación. Los útiles que mejor servicio le darán son las revistas como CQ Radio amateur y los libros que hablan sobre nuestra afición.   

LAS FRECUENCIAS CRITICAS

La frecuencia crítica fc es la frecuencia más elevada que se refleja cuando choca con la capa de incidencia vertical. Las frecuencias más altas que la fc atraviesan la capa. Cuanto más alta sea la frecuencia crítica, más alta será la ionización y más alta será la frecuencia máxima utilizable. Dentro de este apartado pueden considerarse otros factores como la MUF o máxima frecuencia utilizable, la FOT o frecuencia optima de tráfico y la LUF o la alta frecuencia más baja utilizable.

MUF.-  Para que una señal sea reflejada por la ionosfera, la densidad de los electrones debe ser lo suficientemente elevada para que ello pueda suceder. Puede ocurrir que si aumenta la frecuencia de la señal, no exista suficiente cantidad de electrones para curvar la señal y la deje pasar a través de ella hacia el espacio. El límite máximo de esta frecuencia se calcula mediante mediciones atmosféricas, añadiendo un factor de corrección para obtener el valor MUF.

FOT.- Es la frecuencia óptima de tráfico. Es algo inferior a la frecuencia MUF para prever irregularidades atmosféricas como consecuencia de cambios en la ionosfera, turbulencias y las probables desviaciones diarias de los valores previstos de antemano. La FOT acostumbra a ser un 15% más baja que la MUF, lo que significa que está muy cerca para evitar pérdidas d absorción.

LUF.- La frecuencia de HF más baja utilizable, es la frecuencia más baja que se puede utilizar para realizar satisfactoriamente un comunicado por un trayecto y a una hora determinada. Depende principalmente del ruido atmosférico y de los estáticos en el lugar de recepción, según la relación de señal-ruido. Si se emplean frecuencias más bajas a la LUF, la recepción no seá posible, salvo que se ajuste la potencia de emisión de tal manera que supere el ruido atmosférico. Aumentando en 10 decibelios la potencia efectiva radiada, se puede rebajar 2 mhz. la frecuencia empleada.

ABSORCIÓN

Cuando la onda de radio viaja por la atmósfera, pone en movimiento partículas ionizadas que chocan entre sí, restando energía a la onda. Cuanto más baja es la frecuencia mayor es la pérdida. Éstas también aumentan en relación con la ionización y la densidad atmosférica.

Al aumentar la ionización de una capa, también aumentan la curvatura de la onda o, mejor dicho, el camino por el cual discurre la onda. A mayor longitud de onda, más aumentan las modificaciones de su camino. A un nivel determinado de radiación solar, las comunicaciones efectuadas en las frecuencias más bajas podrán aprovechare durante más tiempo que las de la parte superior del espectro de HF.

PROPAGACIÓN Y DESVANECIMIENTOS

Si el lóbulo de radiación de una antena se mantiene próximo a la horizontal, una pequeña refracción atmosférica será suficiente para devolver la onda hacia abajo. Por esta razón las antenas verticales largas aparentan mayor ganancia que las antenas de menores dimensiones, para una frecuencia dada. Su ángulo de radiación es muy bajo y, al incidir en una capa atmosférica se refracta más fácilmente.

Cuando la onda es reflejada por al ionosfera, es devuelta a la tierra, esta puede ser devuelta nuevamente a la atmósfera y de allí, vuelta a refractarse. Este proceso puede repetirse varias veces, consiguiéndose comunicados que llegan más allá de la mitad de la longitud de la circunferencia terrestre. Esto redunda en la calidad de la señal, que durante todo este viaje sufre importantes pérdidas, aunque no siempre ocurres así. Hay evidencias que en ciertas ocasiones, la señal es conducida por conductos atmosféricos, como si fueran tubos. La onda sería guiada entre dos capas atmosféricas que la aprisionarían durante un cierto tiempo hasta que finalmente, bajo determinadas circunstancias sería devuelta a la tierra. 

La onda, al propagarse desde la antena emisora puede dividirse en varias partes, siguiendo cada una de ellas distintos caminos hasta la antena receptora. Cuando llegan a esta, las distintas partes pueden hacerlo en la misma fase o en oposición de fase. Estas diferencias hacen variar la señal resultante, aumentando una veces y disminuyendo otras. Estas fluctuaciones también pueden producirse debido a cambios ionosféricos locales, en constante variación e incluso por el paso de aviones, que dejan una fugas estela ionizada. Si el lector vive cerca de un aeropuerto lo comprobará fácilmente.

LA ACCIÓN DEL SOL. LAS MANCHAS SOLARES

La actividad del Sol es constante. En su superficie aparecen y desaparecen diversas manchas solares que se agrupan en pequeñas áreas oscuras. Las manchas solares son depresiones de la corteza solar que pueden tener varios miles de kilómetros de profundidad. Su temperatura es algunos miles de grados más baja que la de alrededor y emiten la mitad de luz y calor que el resto de la fotosfera. Su tamaño puede alcanzar los 130.000 km. de diámetro. La Tierra es afectada en muchos aspectos por la aparición de estos fenómenos, que suelen notarse a intervalos de 27 días, aproximadamente, que es el periodo de rotación del Sol.

La actividad de las manchas solares está regida por un ciclo aproximado de 11 años. Todo el proceso es gradual de manera que van aumentando gradualmente hasta alcanzar un máximo para luego ir descendiendo de la misma manera, con pequeños altibajos.

Las observaciones y registros de las manchas solares comenzaron en 1750. Durante todo este tiempo no se ha registrado ningún ciclo igual. Tampoco se ha encontrado ninguna explicación plenamente satisfactoria sobre las causas que los producen. Se sabe que cuando el número de manchas solares es elevado, la ionización atmosférica s intensa y en consecuencia la MUF es elevada. Las comunicaciones por HF dependen del comportamiento de la ionosfera por lo tanto, su estudio es un valor añadido para los radioaficionados que demuestran una vez más que la radioafición no se limita al simple  contacto/conversación entre varias personas, sino que es un conjunto de estudios, exprimentos y cálculos cuidadosamente llevados a la práctica. 

ÍNDICES A y K

El índice A es un número diario que indica la actividad del campo geomagnético, en una escala de 0 a 400 aproximadamente, aunque son raros los valores más altos de 100. Si el índice es menor de 10, los niveles de absorción de energía son bajos por lo que las señales son muy fuertes y los recorridos largos.

El índice K es como el índice A, pero su valor se actualiza cada tres horas. La actividad solar se da como muy baja; baja; moderada; alta o muy alta El índice K, se relaciona con los condiciones del campo geomagnético y se indica con valores de 0 a 1 para calma; de 1 a 3 perturbada; y mayores de 4 activa. Los valores del índice K se utilizan para obtener valores del índice A de todo el día.

LA RADIOAFICIÓN ES CIENCIA

El estudio de la propagación y los factores que la hacen posible, es una forma muy instructiva de practicar la radioafición. Muchas veces me he referido a ésta como una actividad netamente técnica y científica, alejada de otros conceptos que en su día se le añadieron artificialmente,  para obtener unos supuestos beneficios que nunca fueron tales. La cultura y la diversión son un valor añadido a la radioafición pero entendiéndose como cultura la adquisición de conocimientos científicos y tecnológicos, nunca como algo folklórico. La diversión tampoco puede traducirse como las veleidosas charlas de barra de bar,  sino como el placer por saber más.

Desde algunos sectores se ha querido mostrar la radioafición como algo superficial, reduciendo sus actividades a simples comunicados entre personas sin otra intención que pasar el rato conversando y haciendo amigos. Esta idea simplista y reduccionista es la que mueve la proliferación de repetidores por internet, o las activaciones. En unos momentos de crisis, como los que está viviendo la radioafición desde hace varios años, los radioaficionados hemos de escoger entre dos opciones muy diferenciadas: la vertiente cientifista, basada en la técnica y la ciencia como principal objetivo, o bien la reduccionista, que se apoya en el chateo y el blablablismo. La primera opción tal vez conduzca hacia un cierto elitismo que no sería malo, pues mostrará el lado serio y prestigioso. La otra lleva al populismo y la superficialidad. De la decisión que tome usted, querido lector, dependerá el futuro de la radioafición.

(1) Lamentablemente, Josep Maria, EA3DXU, falleció en octubre de 2007. Que descanse en paz.

NOTA.- Es probable que este artículo contenga algunos o muchos errores. Debo aclarar que NO soy un experto en estas cuestiones. Si algún lector detecta alguna equivocación, todos le agradecremos que nos aclare los conceptos erróneos.

 

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA

Radio Handbook. Wiliam I. Orr, W6SAI. Marcombo, 1982. Barcelona

Manual ARRL 1986 para el radioaficionado. ARRL. Marcombo, 1986. Barcelona

Radioafición y CB. Enciclopedia teóric-práctica. Marcombo 1983. Barcelona

Manuel de antenas terrestres. Francisco Ruiz Vassallo. CEAC, 1995. Barcelona

Teoría básica de radiación y propagación electromagnética. Francisco Javier Net Font. Limusa, 1989. México

http://www.eafit.edu.co/astrocol