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EL RADIOAFICIONADO PATITIESO

COMENTARIOS Y ACTUALIDAD

EL RADIOFRIKI

EL RADIOFRIKI

Toda persona debe, o debería, tener una escala de valores. Los valores son aquellas cosas que nos importan y, lógicamente, algunas cosas nos importan más que otras.  

La radioafición puede convertirse en una actividad lúdica absorbente, pero un buen radioaficionado es consciente del lugar que ocupa. Los radioaficionados no somos diferentes al resto de la sociedad, así que lo más normal es que la mayoría tengamos una escala de valores similar. La familia ocupa casi siempre el primer escalón, seguida del trabajo y/o los estudios, según los casos. A continuación le siguen otros valores no tan decisivos pero no menos importantes, pero estos ya atienden a cuestiones personales, culturales o educativas. Pero, lo que nunca debe hacerse es que la radioafición, o cualquier otra afición, ocupe el primer lugar, ni siquiera por un momento.  

Esto viene a cuento de algo que he leído en el cuaderno de bitácora de un radioaficionado que cuenta “historias de radioafición” y explica que fue a visitar a un familiar ingresado en un hospital y aprovechó para realizar múltiples contactos DX en un NET de USA, además pasar un buen rato hablando de sus cosas a través de un repetidor de VHF 

Cada uno es dueño de hacer lo que mejor le parezca con su tiempo pero, desde luego, no parece muy formal visitar a un enfermo y pasarse todo el tiempo hablado por radio.  

Sólo falta que algún aparato médico se haya averiado, casualmente, en aquel preciso momento y alguien haya visto a este radioaficionado dando vueltas con su vehículo por los alrededores del hospital mientras habla por radio.  

Es carnaval. Algunos se disfrazan de corderos, otros de lobos, pero este parece que todo el año va disfrazado de radiofriki. ¿O no es un disfraz?

¿REINVENTAR LA RADIOAFICIÓN?

¿REINVENTAR LA RADIOAFICIÓN?

Durante los últimos tiempos he repetido en multitud de ocasiones una idea que no siempre ha sido bien acogida por algunos sectores de radioaficionados. Se trata de reinventar la radioafición. Talvez sea el momento de explicarla con más detalle. 

Inventar es un término que designa la acción de buscar, descubrir a fuerza de estudio e ingenio algo nuevo no conocido antes. La radioafición ya está inventada desde hace un siglo, por lo tanto, parece un contrasentido inventarla de nuevo. Eso es cierto desde una perspectiva pragmática, pero que no tiene en cuenta otras implicaciones más intelectuales. La frase es un simple vehículo para plasmar la idea que la radioafición ha perdido actualidad. En realidad, la idea de reinventar no es nueva. Se han reinventado muchas cosas durante los últimos años con el objetivo de sobrevivir a los cambios sociales y las modas que conllevan. Algunos ejemplos de aficiones antiguas que casi desaparecieron como consecuencia de nuevas tendencias, ahora han reaparecido con mucha fuerza, tal es lo ocurrido con las bicicletas de montaña y las emisoras de radio musicales.

MOUNTAIN BIKE

 La bicicleta fue durante muchos años un medio de transporte barato para la clase trabajadora. Cuando se popularizó el coche, a principios de los años 60, la bicicleta cayó en desuso y quedó relegada a un juguete para niños, pero a principios de la década de los 70, en los EE.UU. se inició la moda de utilizar la bicicleta en caminos de tierra. Surgieron entonces varios grupos de ciclistas que practicaban esta nueva modalidad entre ellos los llamados "The Canyon Gang", representados por John York, Tom Slifka, Robert y Kim Kraft, que se dedicaban a realizar carreras en la montaña "Tamalpais" en el estado de California, pero las bicicletas que utilizaban eran de bici cross (con llanta muy delgada) que era muy común encontrarlas en Europa en aquella época. Fue entonces que a Joe Breeze, Charlie Kelly, Gary Fisher y Tom Ritchey se les ocurrió colocarle llantas anchas a sus viejas bicis de marca Schwinn Excelsiors que pesaban unos 18 Kg. y así obtuvieron más control y fueron los más veloces de la montaña.  

Hoy, los usuarios de bicicletas aumentan sin cesar, los ayuntamientos promueven carriles bici para facilitar los desplazamientos y se desarrollan políticas de movilidad sostenible. El uso de la bicicleta se ha reinventado y ahora constituye un bien para la sociedad, y es vista como un modelo de ecologismo activo. No cabe duda que la bicicleta ya estaba inventada desde hacía años, pero algunos ciclistas y los movimientos ecologistas popularizaron las mountain bike  “reinventando” su uso. Hoy, la bicicleta vuelve a gozar de un merecido prestigio social.    

RADIO FÓRMULA

 La radio se popularizó cuando empezaron a radiarse programas de entretenimiento. La música, el teatro y los noticiarios fueron los elementos que interesaron al público, pero la televisión y el cine estuvieron a punto de matar la radio hasta que se “reinventó” la programación mediante la Radiofórmula. Las emisoras de Radiofórmula musical, nacen en Estados Unidos durante la década de los años 50, como una necesidad de la gente joven que quería escuchar, repetidamente, las canciones y los temas que más les gustaban. Las primeras emisoras fueron las que desarrollaron la línea del “Top 40, que en España se ha conocido como “Los 40 Principales”, y que eran las emisoras dedicadas. La Radio Formula empieza en España, por Decreto-Ley. Fue en el año 1965 cuando el entonces ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga Iribarne, decretó que todas las emisoras españolas que estaban en Onda Media, debían abrir una segunda emisora en la modalidad de F.M. Solo RNE llevaba algún tiempo emitiendo en F.M., pero solamente conciertos, y con muy pocos oyentes. Era una obligación, que empezaron a cumplir a regañadientes las emisoras comerciales, puesto que era un gasto importante en un momento en que nadie tenía receptores para esta banda, y por lo tanto no había oyentes. Sin embargo, la calidad del sonido en estéreo era notablemente superior a la Onda Media. Poco a poco fueron apareciendo los primeros transistores con las dos bandas. La juventud se acercaba a lo nuevo, y se interesaba por la F.M., porqué sólo se radiaba música. La nueva fórmula era, en realidad, una manera de reinventar la radio comercial.  

¿POR QUÉ REINVENTAR LA RADIOAFICIÓN? 

Cuando he propuesto la idea de reinventar la radioafición en algunos artículos publicados en diversas revistas y, sobre todo, en algún foro de radioaficionados, diversas personas han reaccionado airadamente alegando que la radioafición no necesita reinventarse porqué ya está inventada. Es cierto, la radioafición se inventó a principios del siglo XX. El problema es que desde entonces, muy pocas cosas han cambiado. Seguimos haciendo la misma radio que hacían nuestros abuelos. Aunque la moda “retro” vuelve periódicamente a los escaparates, a la radioafición no le ha ocurrido lo mismo porqué sus planteamientos siguen anclados en el pasado. Los anclajes que no nos dejan avanzar son de dos tipos: 

A)    Los radioaficionados son poco dados a los cambios. Esto probablemente viene dado por la dificultad que entraña conseguir una licencia, habiendo que superar unas pruebas de aptitud y, sobre todo, por las complicaciones que generan las instalaciones de antenas en los edificios.  

B)    Por la lentitud de los trámites burocráticos. Cuando una persona decide presentarse a las pruebas, sólo puedo hacerlo en alguna de las tres únicas convocatorias anuales. Desde la petición hasta la consecución de la licencia y el permiso de instalación de la estación de radio pueden pasar meses e incluso años.   

DATOS PREVIOS

Las modas, gustos y costumbres de la sociedad han cambiado mucho durante los últimos cien años, pero muy especialmente desde mediados de la década de los noventa, debido a las innovaciones en los sistemas de telecomunicaciones. Por el año 1995 se inició la expansión de la telefonía móvil y de Internet. Según una encuesta realizada por el INE, en el segundo trimestre del año 2006, el 58,4% de hogares con al menos un miembro de 16 a 74 años, dispone de algún tipo de ordenador, y seis millones de viviendas familiares disponen de acceso a Internet, de los cuales, cinco millones disponen de banda ancha. El 85% de hogares con uno de los miembros con 15 o más años, dispone de teléfono móvil. El porcentaje de niños (10 a 14 años) que disponen de un teléfono móvil, en el año 2005, es del 53,8%.  

Tanto en el uso de ordenadores como en su conexión a Internet y uso de teléfonos móviles, se han producido aumentos porcentuales en torno al 6%, y las previsiones indican que seguirán aumentado en los próximos años. 

Por el contrario, la radioafición lleva varios años experimentado un decrecimiento continuado que se ha suavizado ligeramente durante los últimos tres años pero que presumiblemente volverá a incrementarse durante los próximos cinco años, como consecuencia del cambio legislativo que ha suprimido la posibilidad de disponer de varias licencias a la vez.  

¿CUÁLES PUEDEN SER LAS CAUSAS DE ESTE DECRECIMIENTO? 

Aparecen diversas causas que explican el descenso del número de radioaficionados. La primera es que, muy probablemente, existía una inflación debido al uso fraudulento de las bandas por parte de personas que usaban su licencia para comunicaciones familiares o laborales y que ahora, gracias a la telefonía móvil, Internet y equipos de radio personales del tipo LPD y PMR no necesitan seguir pagando la licencia. Otra causa podría ser la falta de políticas acertadas de divulgación de la radioafición por parte de las diversas asociaciones que, sin embargo, agrupan a un número reducido de aficionados. Estimaciones subjetivas e indirectas basadas en datos extrapolados, indican que más del 50% de los radioaficionados no están asociados a ninguna entidad. URE, la asociación mayoritaria del sector, tiene un censo aproximado de unos 10.000 socios, que no llega a un 25% de representación. Cabe añadir que la mayoría de asociaciones mantienen en secreto su censo.  

Hay pocas innovaciones que estimulen a los radioaficionados, que van abandonado la actividad para dedicarse a otras aficiones o, simplemente, navegan sin un rumbo determinado por las procelosas aguas de Internet. Algunos pequeños grupos intentan buscar nuevas aplicaciones en las tecnologías más recientes, pero terminan desviándose del propósito principal de la radioafición, y caen en manos de empresas dedicadas a las telecomunicaciones por Internet que intentan abrir nuevos mercados  aprovechando el consumismo que se ha apoderado de los radioaficionados que hace tiempo dejaron de construir todo o parte de su equipo para comprarlo directamente a las grandes marcas que dominan el sector y que, a su vez, van dejando de ofrecer novedades porqué observan que la radioafición está en declive y económicamente no vale la pena invertir dinero para investigar.  La divulgación y la promoción clásicas se han demostrado completamente ineficaces. Es absurdo dar conferencias y demostraciones ante alumnos de enseñanza primaria, unos niños y niñas que nacieron prácticamente con un ordenador al lado de su cuna. En cambio, no existe ningún radioclub que tenga una oficina de prensa que comente y cocine noticias relacionadas con la radioafición, a fin de mejorar su imagen pública, bastante deteriorada por el movimiento antiantenas que se ha propagado y alimentado interesadamente  desde algunos medios de comunicación. 

Los ingresos que obtienen las asociaciones y radioclubs por las cuotas de sus asociados y alguna subvenciones provenientes de las administraciones públicas se dedican íntegramente a actividades que sólo aprovechan unos pocos y que no producen ningún rédito social. Se ha desestimado repetidamente la creación de becas y ayudas a estudiantes universitarios que estuvieran dispuestos a realizar estudios o trabajos de final de carrera o tesis doctorales sobre la radioafición.     

Con todos estos antecedentes, es muy difícil que la radioafición tenga alguna oportunidad de supervivencia en el futuro próximo. De todo ello se deduce la necesidad de reinventar la radioafición de manera urgente, aunque les pese a los sectores más retrógrados y reaccionarios de la radioafición española.  

ORDENANZAS Y RADIOAFICIONADOS

ORDENANZAS Y RADIOAFICIONADOS

Un tema recurrente en el foro de URE son las quejas de quienes sienten vulnerados sus derechos como radioaficionados cuando el ayuntamiento del lugar donde viven promulga una ordenanza municipal que, de alguna manera, pone impedimentos a la instalación de una antena. Cuando esto sucede, se pueden hacer varias cosas, sin necesidad de lamentarse en el foro de URE y exigiendo que la asociación intervenga en su nombre.  

Todos los ayuntamientos disponen de canales de comunicación oficiales entre el ciudadano y la administración. Si un ciudadano está descontento con alguna actuación municipal lo que debe hacer es expresarlo de manera fehaciente y correcta, para ello debe formular su queja mediante una instancia que deberá entrar por el registro municipal. La mayoría de ayuntamientos contestan las instancias en un plazo más o menos breve, argumentado su actuación.  

Debe ponerse mucha atención con lo que se escribe en la instancia pues si no se expresa con claridad, tal vez la respuesta tampoco sea clara. Las instancias suelen contestarlas los técnicos municipales que no son tontos sino personas con estudios y amplia experiencia en su especialidad. Tal vez no sepan de radioafición, pero seguro que saben muchísimo en la especialidad de su departamento.  

Si la respuesta formal a la instancia no satisface las aspiraciones del radioaficionado, aún le quedan varios recursos. El primero es solicitar una entrevista personal con el técnico para ampliar las explicaciones y argumentos a fin de tratar de convencerlo sobre la necesidad de estudiar el problema desde otro ángulo. Jamás cometa el error de amenazar al funcionario o intentar sobornarlo. Esto le puede costar la cárcel. Tampoco lloriquee ni grite ni avasalle. Nunca ponga al técnico en su contra.  

Es probable que el técnico haya desarrollado la normativa municipal por indicación directa del político y no esté en su mano cambiarla o modificarla. Si es así, entonces le queda la opción de pedir una entrevista con el concejal o el alcalde, según sea su accesibilidad, que depende entre otras cosas del tamaño del pueblo o ciudad.  

Nuevamente exponga sus argumentos. Procure ser claro. Vaya preparado y aporte documentación relativa a su caso. Si tiene datos de otros municipios cercanos que sean más favorables, hágaselo saber.  

Por supuesto, si en su ciudad existe una asociación de radioaficionados, procure unirse a ellos y a hagan la demanda conjunta. Políticamente está más justificado un cambio o matización de normativa si es consecuencia de una petición colectiva. En todos los ayuntamientos existen varios grupos políticos, algunos de los cuales están en la oposición. Hable con los representantes de cada uno de ellos y explíqueles lo que ocurre. Ellos podrán ejercer más presión.      

Recuerde que cada cuatro años tiene la opción de escoger a sus representantes. Aproveche el periodo previo a las elecciones para formular sus deseos a los políticos que compiten en la carrera electoral. En este tiempo es cuando se muestran más receptivos.  

Tal vez nada de estas accione obtengan un buen resultado final. No se ofusque. Si es usted un buen radioaficionado seguro que tendrá los recursos y conocimientos necesarios para instalar una antena discreta. Que será aceptada sin muchas discusiones por sus vecinos y administración pública. Para disfrutar de la radioafición no es imprescindible una gran antena. Una instalación enorme con grandes antenas encima de una altísima torre seguramente alimentará su ego, pero no le ayudará a ser mejor radioaficionado. Dormirá más tranquilo con una antena discreta encima del tejado que con una instalación desproporcionada a sus aspiraciones y limitaciones.  

Las comunicaciones entre radioaficionados se distinguen del resto por las dificultades propias de la propagación de las ondas por la atmósfera y el uso de unos equipos, antenas y potencias limitadas. Si esto no le satisface, mejor váyase a Internet.  

UN NUEVO ATAQUE A LA RADIOAFICIÓN

UN NUEVO ATAQUE A LA RADIOAFICIÓN

Un nuevo embuste acaba de nacer: la del radioaficionado bromista que está a punto de provocar una guerra entre la poderosa Armada de los EE.UU. y unas barquichuelas iraníes. Una supuesta transmisión por radio, emitida por un supuesto Filipino Monkey, al que, sin ninguna prueba ni evidencia se le presenta como un radioaficionado, parece que fue  suficiente para sembrar una supuesta alarma militar.  

Los oficiales de la Marina de los EE.UU. son incapaces de determinar de donde proviene la transmisión ni quien la hace. La comandante y portavoz de la Quinta Flota de los EE.UU. no tiene ni idea de que tipo de transmisión se trata. El Oficial Jefe de Operaciones Navales, admite que es muy difícil distinguir quine habla por radio y, sin embargo, los periodistas, o lo que sean, de la publicación Navy Times del grupo Military Times, próximo al ejército de los EE.UU., no tiene reparos en afirmar que se trata de un radioaficionado. 

 ¿Es creíble que la flota más poderosa del mundo puede ser interferida en sus comunicaciones por un radioaficionado? ¿De qué lo sirve toda su poderosa tecnología y sus sofisticadas telecomunicaciones por satélite, digitales, codificadas y supersecretas?

Es evidente que se trata de un nuevo ataque a la radioafición. Por alguna razón ignorada, que bien pudiera ser económico-militar, los radioaficionados molestamos. Mientras tanto, las asociaciones nacionales de todos los países del mundo, incluso la poderosa ARRL, callan. ¿Por qué?  

Noticia aparecida en www.elpais.com 

http://www.elpais.com/articulo/internacional/broma/pudo/provocar/guerra/elpepuint/20080114elpepuint_14/Tes

LOS 10 DEBERES DE LOS RADIOAFICIONADOS

Los radioaficionados y radioaficionadas tenemos derechos, pero también DEBERES                                      

1.- Debemos mantener nuestra estación de radio de acuerdo con los avances técnicos y científicos, dentro de las posibilidades de cada uno/a. Esto no significa necesariamente que compremos compulsivamente el último electrodoméstico. Tenemos capacidad técnica y legal para crear, construir y mantener nuestros propios equipos de radio.

2.- Debemos actualizar nuestros conocimientos técnicos y científicos, esforzándonos para seguir al frente de la investigación tecnológica, dentro de los parámetros propios de la radioafición, esto es, manteniéndonos libres de dependencias tecnológicas proporcionadas por terceras personas u empresas.

3.- Debemos prepararnos para actuar en cualquier situación de emergencia donde se requiera nuestra experiencia como radio-operadores/as, pero evitando participar en actos que poco o nada tienen que ver con la radioafición o las radiocomunicaciones.

4.- Debemos mantener nuestra instalación de acuerdo con la legalidad vigente, evitando molestias a terceras personas, pero luchando día a día para que las leyes tengan en cuenta nuestras necesidades y nos protejan de falsas interpretaciones.

5.- Debemos hacer respetar nuestros derechos de la manera más razonable, no cediendo a ninguna presión pública o privada y, al mismo tiempo, emprendiendo cuantas acciones legales sean necesarias para hacernos entender y comprender.

6.- Debemos colaborar con otros radioaficionados/as prestándoles ayuda desinteresada, siempre y cuando no signifique una falta de atención a la familia, el trabajo o el estudio.

7.- Debemos colaborar en las actividades que se realicen, encaminadas a favorecer, promocionar y divulgar la radioafición, pero reflexionando previamente sobre las necesidades e intereses reales de la radioafición, adaptándolas a los nuevos tiempos.

8.- Debemos colaborar con las personas que empiezan, aconsejándoles y ayudándoles a convertirse en unos/as radioaficionados/as de pro, pero advirtiéndoles del carácter técnico, científico y experimental de la radioafición, explicándoles que la radioafición no es un teléfono ni un chat de Internet.

9.- Debemos fomentar la lectura, colaboración y adquisición de los medios que difunden la radioafición. Los libros son la mejor herramienta para convertirnos en unos buenos radioaficionados.

10.- Debemos respetarnos a nosotros mismo, manteniéndonos unidos, dentro de la diversidad y frente a la adversidad,  defendiendo nuestros derechos y cumpliendo con nuestros deberes, pero también debemos respetar el trabajo de los demás evitando el uso de copias ilegales de libros, revistas y/o programas informáticos.

 

CÓDIGO DEL RADIOAFICIONADO

En 1928, Paul M. Segal, W9EEA escribió su conocido Código del Radioaficionado. Con el paso del tiempo quedó muy desfasado y la IARU-Región 2, correspondiente a la zona del continente Americano, lo readaptó en una versión algo más moderna durante la reunión que tuvo lugar en Orlando (Florida-USA), en septiembre de 1989. Sin embargo, pienso que no se adapta al pensamiento europeo y que, a pesar de los retoques, sigue siendo machista y puritano.  Ésta es mi propuesta: 

CÓDIGO RADIOAMATEUR 

EL / LA RADIOAMATEUR ES: 

ESTUDIOSO/A... se interesa por conocer y comprender los progresos de las ciencias, estudiando las teorías y las investigaciones que se realizan en el campo de las comunicaciones radioeléctricas. 

EXPERIMENTADOR/A... pone en práctica las enseñanzas recibidas, comprobando sus efectos reales,  proponiendo y desarrollando nuevas vías de investigación. 

COOPERANTE... con la sociedad civil, promoviendo y compartiendo los resultados de sus experiencias con las ondas hercianas. 

RESPETUOSO/A... con todas las personas, sin distinción de edad, sexo, convicciones religiosas o políticas y estratos sociales. Con la naturaleza, usando con moderación e inteligencia los recursos energéticos.  

Este Código Radioamateur es un borrador susceptible de ser modificado y mejorado con la ayuda de todos y todas los/las radioamateurs.  

Escrito en Barcelona, el 01 de diciembre de 2004 por EA3DDK ©

CARTA ABIERTA DEL GRUPO ARGENTINO DE RADIO TELEGRAFÍA, GACW

CARTA ABIERTA DEL GRUPO ARGENTINO DE RADIO TELEGRAFÍA, GACW

Por su interés, reproduzco este documento del Grupo Argentino de Radio Telegrafía, GACW, insertado en su boletín número 362, correspondiente al mes de diciembre de 2007.

Carta abierta de los coordinadores del GACW a las Autoridades Nacionales, Dirigentes y radioaficionados argentinos, sudamericanos y en general

Durante muchos años ha existido una controversia, respecto de las exigencias del conocimiento del código Morse, para recibir una licencia de aficionado con privilegios para operar en las bandas de OC (HF) que en la actualidad ha dado lugar a un vendaval de opiniones y criticas muy encontradas en el ámbito internacional y por ello deseamos dejar en claro nuestra posición mediante esta carta abierta.  

Comprendemos una buena parte de los argumentos, expuestos en diversos medios internacionales, con el objeto de derogar las exigencias de CW, pues existen otros modos de emisión y adelantos técnicos, como producto de la evolución digital de las comunicaciones, que bien implementados podrían resultar también materia de examen. De hecho, países muy desarrollados como el Canadá tendrían un programa de ingreso que no incluye el CW, y en cambio sus exámenes técnicos y reglamentarios son muy estrictos y restrictivos. Pero, no obstante ello, nos seguimos preguntando que exigencia va a reemplazar la capacidad de operar una estación de CW para emergencias?, escribir en un teclado?, mover un clarificador?, hablar frente a un micrófono?. Si en otros países tales como Inglaterra se decide seguir el mismo curso y en algunos sectores de América del Norte se propone lo mismo, argumentando el desarrollo de sus sociedades y sus mecanismos de control, que la edad promedio de los aficionados es muy elevada, (inducen a engaño diciendo que es de casi de 50 años), que la telegrafía esta matando el hobby, que la telegrafía esta desactualizada, que no concurre mucha gente a las ferias y es culpa de los exámenes de CW, etc., es posible que algunos sectores reaccionen de manera muy similar y sobretodo en lugares donde las organizaciones poseen dirigentes que no han dado prueba de su capacidad personal y técnica y si de actitudes discriminatorias para actividades minoritarias que no incluya el micrófono. 

Para entender correctamente las diferencias básicas de nuestra posición, queremos aclararle a aquellos que lo ignoran, que nuestras actividades tienen su origen en la Unión Internacional de Telecomunicaciones y su definición como el Servicio de Aficionados y por lo tanto, no obstante los mas recientes cambios tratando de acomodar su definición a la realidad que surge de su masificación, es incorrecto definirla como hobby, no obstante que muchos la utilicen y razonen como tal.  

Las mayorías, muchas veces manipuladas por intereses espurios, suelen adoptar resoluciones erróneas pero ajustadas a sus realidades y conveniencias. Acciones como estas pueden apartarnos de lo que el GACW define como el verdadero espíritu de la radioafición. Una actitud ajustada a principios y derechos, que difícilmente las mayorías podrían aprobar, porque resulta mucho mas fácil un camino de facilísimo que seguir los pasos adecuados, peldaño a peldaño, para lograr el espacio que nos merecemos en función de nuestras capacidades y conocimientos, donde aquel que construye con sus propias manos un viejo equipo de 6V6 por 6V6 oscilando a cristal y manipulado en cátodo o modulado en pantalla conectado a un LW, o aquellos otros que experimenta demodulando señales de TVBL (SSTV) o con equipos QRP, tiene los mismos espacios y derechos que otros con muchos kilovatios y sofisticación. 

Con todo el respeto que nos merecen, la revista CQ Magazine de USA, Icom, Yaesu, Kenwood, los boletines de DX y otros que pudieran presionar y reclamar mayor actividad, ellos no son la radioaficion, y si alguna de estas organizaciones desaparece alguna vez, nada nos pasará, seguiremos trabajando en nuestras bandas agudizando el ingenio para mantenernos en el aire cualquiera sea el modo que elijamos y su desaparición afectara muy poco a la actividad, o por lo menos, mucho menos de lo que la afectaría la desaparición de exigencias genuinas operativas como un examen de Morse. El GACW sostiene que los enormes desarrollos tecnológicos de las telecomunicaciones y de la tecnología de la información están acercando cada día mas a la humanidad, teléfonos celulares, teléfonos satelitales, la red Iridium, la TV directa al hogar, la red Internet y otros están llenando vacíos que fueron cubiertos por la radio con anterioridad y convocan mucho mas a los jóvenes por sus atractivos. Entonces, si están tan preocupados por la merma en sus ingresos, las Instituciones de todo el mundo deben jugar su verdadero rol, dedicándose a promover nuestras actividades en escuelas, imprimir libros y folletos, preparar cursos en cintas de vídeo y audio, y no acompañando procesos, como la supresión del Morse en los exámenes, que distan mucho de ser transparentes en su totalidad.  

GACW aplaude y señala como ejemplo las acciones emprendidas por el poco difundido Grupo de Alta Velocidad, compuesto por emprendedores aficionados argentinos que no se conforman con el uso del micrófono solamente, quienes pusieron en funcionamiento sus conexiones abiertas entre la radio y la red Internet que permite el intercambio de mensajes de nuestras bandas a las casillas de e-mail de todo el mundo y del grupo de aficionados de los municipios de A. Brown y L. de Zamora, quienes están altamente motivados en las comunicaciones de rebote lunar TLT (EME), obteniendo excelentes QSOs intercontinentales con elementos en desuso, o los aficionados miembros de la organización Site que buscan inteligencia extraterrestre mediante la escucha de determinadas bandas. Estos pequeños grupos de aficionados con una actitud técnica profesional, con poca vinculación institucional, nos marcan el camino del cambio utilizando el conocimiento y no aquel otro que solamente simplifica, suprime, elimina y destruye lo que no alcanza a comprender porque no sabe o no entiende. Por esto mismo, hace 21 años, la otrora actitud discriminatoria que existía en los clubes nos obligo a la formación del GACW. Entendemos que en la actualidad todo nuestro ámbito se ha beneficiado de una y otra forma con la delegación de funciones en los clubes y los exámenes de CW y deseamos remarcar esta situación y poner a salvo el nombre de los dirigentes e instituciones empeñadas en compartir, mejorar y participar del desarrollo. Hemos superado la cifra de 500 miembros adherentes, algunos vecinos nos han comprendido y chilenos, uruguayos, paraguayos, peruanos, españoles, mejicanos, italianos, brasileños y hasta un kwaiti se han sumado a las legiones de Don Samuel y estamos deseosos de continuar en este camino de integración y que no se nos discrimine solo porque somos en esencia un poco solitarios y no usamos el micrófono muy frecuentemente ni concurrimos muy asiduamente a los clubes excepto a para retirar nuestras tarjetas.  

El GACW no presenta una oposición sistemática y sin razones frente a aquellos dirigentes que están deseosos de eliminar los exámenes de CW, solo nos preocupa que algunos de ellos, y los mas relevantes en materia nacional, no adopten una actitud equilibrada y equidistante de los extremos, ya que estaríamos mucho mas tranquilos si cada uno de estos estuviera en condiciones de definir verbalmente la ley de Ohm y demostrar gráficamente su verificación, que pudiera demostrar su capacidad operativa ante una estación de comunicación satelital de aficionado, que demuestre de manera practica su capacidad para efectuar soldaduras adecuadas en un equipo de UHF o tal vez que practique el armado y soldado de un conector DB25, entre tantas cosas que un aficionado debería estar en condiciones de hacer antes de ostentar un cargo directivo de trascendencia, para que estemos seguros que, por lo menos, aunque no participe de nuestro pensamiento tendría una base de conocimientos técnicos, puesto que los reglamentarios son mas fáciles de adquirir, que le permitiría dirigir los destinos de nuestras asociaciones nacionales con equidad.  

En síntesis, pueden hacer lo que quieran, sigan destruyendo, ampliando la BC, suprimiendo, masificando, sigan olvidándose que la única razón de nuestra existencia es la experimentación, pero háganse responsables de ello para que la historia los pueda señalar y sepan que nosotros los telegrafistas seguiremos existiendo por muchos años mas, mucho mas que los impostores nacionales e internacionales que solo están en nuestro Servicio de Aficionados transitoriamente.  

ARGENTINA, Julio de 1999.Los coordinadores del GACW: Alberto U. SILVA, LU1DZ - Raúl M. DIAZ, LU6EF - Jorge F. VRSALOVICH, LU7XP  

Más información en: http://gacw.no-ip.org/.  

ANTENAS Y SALUD

ANTENAS Y SALUD

Se han dicho, y continúan diciéndose, muchas tonterías sobre los efectos que causan las radiaciones electromagnéticas. El electromagnetismo está por todas partes, desde siempre y para siempre. Todo es vibración, todo vibra y emite radiaciones; las piedras, las plantas y, por supuesto, las personas.  

Sabemos que existen, básicamente, dos tipos de radiación, la NO ionizante y la ionizante. Las primeras no tienen efectos perjudiciales para las personas, en las dosis habituales, pero las segundas son mucho más peligrosas si no se tiene cuidado. Estas radiaciones peligrosas no sólo las producen los seres humanos sino también la naturaleza. Los rayos del sol, esos que tomamos tan alegremente en la playa, durante horas y horas en los meses de verano, y que luego en invierno seguimos haciéndolo en las cabinas de UVA y esquiando en la nieve son, potencialmente, peligrosas si no se toman con moderación y precaución.  

Sin embargo, parece que esto no preocupa a estas personas que se sienten tan mal cuando ven algo parecido a una antena en su tejado o en el del vecino. No quieren antenas cerca, pero se enfurecen si su teléfono móvil no tiene cobertura, o su ordenador pierde la conexión WIFI, o la señal de televisión sufre pequeñas interferencias, o reciben mal su emisora de radio favorita  mientras viajan en su automóvil.     

La ignorancia es muy atrevida, pero más atrevidos son algunos periodistas que acostumbran a inventar falsas alarmas sociales con el único fin de crear noticias cuando no hay verdaderas noticias.  

El Principio de Precaución que aluden algunos periodistas para incitar a sus lectores que se opongan, sin más razones que las suyas, a la instalación de cualquier tipo de antena, también debería aplicarse a ciertos periódicos y algunos periodistas que deberían limitarse a informar y guardarse sus opiniones generalmente bien desinformadas. 

Mientras tanto, mejor nos lo tomamos con un poco de humor negro.