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EL RADIOAFICIONADO PATITIESO

LA RADIOAFICIÓN ES ABURRIDA

LA RADIOAFICIÓN ES ABURRIDA -La radioafición es aburrida- Con estas palabras me desarmó el hijo de una vecina con el cual había coincidido en la terraza del edificio donde vivimos.

La historia empezó unos días antes, cuando subí a la terraza del edificio para realizar unas tareas de mantenimiento de las antenitas que tengo instaladas. Sólo se trataba de una inspección visual rutinaria para comprobar que todo estaba en su lugar. Allí me encontré con Paquito, un chico de trece años que estaba jugando con un viejo "gualquitalqui", comunicándose con otro vecino del bloque de enfrente. Esos "gualquis" operan en la frecuencia de 27 MHz. de Banda Ciudadana, concretamente en el canal 14 (27.125 MHz) Estuvieron de moda entre las décadas de los años setenta y ochenta del siglo pasado, pero aún pueden verse algunos modelos en bazares y jugueterías. Su manufactura es muy deficiente y la calidad de transmisión horrible. Sin embargo, ambos chicos parecían divertirse mucho intentando descifrar lo que se decían uno a otro entre el ruido de fondo, las interferencias de toda índole y los continuos cortes de emisión debidos a fallos de los aparatos.

Estuve un rato observándolos mientras recordaba que muchos años atrás yo también había hecho cosas parecidas. En un viaje a Andorra, compré mi primer "equipo" de radio. Era una pareja de "guarquitarquis" que fallaban más que una escopeta de feria, pero que me permitieron escuchar las primeras emisiones de los que yo pensaba que eran "radioaficionados" En realidad no lo eran. Se trataba de usuarios de Banda Ciudadana, que nada tiene que ver con la radioafición aunque copien su "modus operandi". Mientras me perdía entre recuerdos de juventud, noté un tirón en la manga de mi camisa. Era el chico del 5º2ª que tironeaba mi ropa para llamarme la atención. Salí de mi ensimismamiento y lo miré interrogadoramente.

- ¿Es tuya esta antena?- preguntó al mismo tiempo que señalaba el pequeño mástil con una corta antena vertical de V-UHf, otra para la recepción de satélites meteorológicos y un hilo largo que transcurría discretamente, casi invisible, a poca altura y entre el resto de elementos de la terraza.

 

- Sí, en efecto, es mía- afirmé mientras trataba de prepararme para la siguiente pregunta que creía estaría relacionada con la típica curiosidad infantil por esas cosas cargadas de misterio que yo me proponía aprovechar para soltarle una breve disertación sobre radioafición, en un intento de acaparar su atención e introducir el gusanillo de la radio en aquella joven mente.

 

- ¿Es para conectarte a la red de WIFI?- preguntó el chico. - ¿Qué, cómo?- Exclamé sorprendido ante una pregunta tan inesperada.

 

- ¿Digo que si la usas para conectarte a internet por wifi? ¿Conoces alguna red gratuita? ¿Juegas on-line? ¿Cual es tu nick en el Messenger?- Apabullado por tal batería de preguntas casi me quedé sin habla durante algunos segundos, tiempo que el chico aprovechó para enviar otra andanada.

 - ¿Qué ordenador usas, portátil o fijo? ¿Tu router es por cable o inalámbrico? ¿A qué velocidad trabaja la CPU? ¿De cuanta memoria RAM dispone?- Cuando se calló para tomar aire, aproveché para cortar su perorata de forma ingeniosa... -No, no, no...- balbuceé. -No es una antena para "güifi". Son las antenas que uso para mi estación de radio.
-¿Estación de radio?- exclamó sorprendido, y añadió -¡ah, ya lo entiendo, juegas con algún simulador de trenes...!
-¡No!- me apresuré a cortar de nuevo. -No es ninguna estación de trenes. Se trata de una estación de radioaficionado. Son las antenas a las que van conectadas mis emisoras de radio.

-¿Tienes una emisora de radio?- preguntó sorprendido. -¿Es una emisora local? ¿Qué música pones? ¡A mi me gusta el Hip-Hop!

 

Desde luego, el chico era rapidísimo encadenando preguntas. Pero cada vez se alejaba más de la realidad. ¿O debería decir de "mí" realidad? Cuando vi que abría de nuevo la boca, levanté la mano e hice como si cortara el aire al mismo tiempo que añadía. -¡Para un momento, chico, déjame hablar a mí!

 

-Nada de lo que supones. No se trata de una emisora de radio local, sino de una emisora de radioaficionado. Yo soy radioaficionado, y con mis equipos de radio conectados a estas antenas puedo hablar con otros radioaficionados dispersos por todo el mundo-. Después de soltar la parrafada, lo miré fijamente esperando que en su cara apareciera la sorpresa y el interés o, al menos, curiosidad por lo que acababa de decirle. Pero su rostro permanecía expectante, como si esperara que continuará hablando.

 -¡Qué te parece!- pregunté con cara de satisfacción, y continué. -Mis equipos de radio son miles de veces más potentes y versátiles que esos "gualquitalquies" con los que jugáis. Con estas antenas alcanzo todos los confines de la tierra. Donde hay una estación de radioaficionado, allí puedo llegar yo, si las condiciones atmosféricas lo permiten, claro. 

-¿Eso es todo?- preguntó inocentemente, poniendo cara de fastidio.
-¿Te parece poco?- exclamé. Me parecía increíble que el chico no saltara como un resorte y me pidiera a gritos que le mostrar las maravillas que podía hacer con mi estación de radio. Sin embargo, el chiquillo no parecía en absoluto impresionado, al contrario, su cara mostraba más aburrimiento que otra cosa.

 

-¡Bah! Con mi ordenador portátil también puedo hablar con internautas de todo el mundo, además puedo escribirles mensajes instantáneos, enviar y recibir fotografías, videos y música, verlos mientras converso con ellos y, al mismo tiempo, navegar por la red buscando información que me interesa y, además, hacer los deberes de la escuela.

 

-Pero, pero... ¡no es lo mismo!- balbuceé anonadado.
-Claro que no es lo mismo- respondió el mozalbete -¡Es mucho mejor!- dijo riéndose.
-¡No puede ser!- atiné a contestar muy compungido. -La radioafición es aventura, investigación...!
-Cuando dices aventura, ¿te refieres a las aventuras que pasaste para que te dieran permiso para montar tus antenas?- se burló el chico. -Mi padre nos explicó lo que sufriste con la negativa de la vecina del cuarto. También nos contó el relato que hiciste en la asamblea de vecinos, explicando tus esfuerzos para aprobar un examen de electrónica, los permisos que tuviste que pedir a Telecomunicaciones, el dineral que te pedía la empresa instaladora de antenas, lo caros que eran tus equipos, que por otra parte no puedes modificar ni actualizar...

  

¡Basta, basta!- grité horrorizado al recordar el esfuerzo sobrehumano que tuve que realizar para superar todos aquellos impedimentos.

 -La radioafición es ciencia, técnica, investigación, experimentación- dije, sacando a relucir los viejos argumentos que usábamos para legitimar la radioafición, pero el chaval me cortó apostillando-¿Ciencia, técnica, investigación, experimentación...? ¿Conoces algún científico que use estos viejos aparatos de radio para realizar investigaciones y experimentos, o tan siquiera comunicarse entre sí? ¡No, por supuesto que no! Todos los científicos usan ordenadores conectados a internet. -Pero los radioaficionados colaboramos humanitariamente en caso de catástrofes y accidentes...- añadí muy poco convencido-¿Te olvidas de los teléfonos móviles? Todo el mundo tiene uno o varios teléfonos móviles. Si alguien tiene un accidente, es mucho más rápido y efectivo llamar directamente al 112 que pedir ayuda a través de un repetidor invadido por piratas y pirados, según te oí comentar una vez cuando hablabas con otra persona mayor.

-Tal vez, pero cuando hay una gran catástrofe, la telefonía e internet fallan- añadí satisfecho de haber encontrado una grieta en sus argumentos.

 - Ja, ja, ja. rió el chiquillo. -Te olvidas de los satélites. Yo puedo conectarme a internet por satélite y, mediante un programa telefónico gratuito, puedo ayudar mucho más en unos minutos que tu haciendo llamadas CQ durante horas. –Por cierto, ¿lo de CQ no tendrá algo que ver con Caiga Quién Caiga?- añadió socarrón.

Me sentía como un boxeador en KO técnico. El chico era demasiado para mí. ¿Con qué lo alimentaba su madre para que con sólo trece años supiera tanto de todo? ¿Tenía algo que ver el Cola-Cao o eran las supuestas radiaciones nocivas de las antenas de telefonía móvil en las proximidades de su escuela? En todo caso, me salvó la campana. Quiero decir que en aquel momento sonó mi móvil, cosa que me permitió tomarme un respiro y hacer tiempo antes de continuar con aquella discusión que intuía perdida. Era mi esposa que me llamaba para que bajara a comer.

-Lo siento, chico, pero he de volver a casa. De todas maneras, ha sido muy interesante hablar contigo. Me gustaría que vinieras a casa algún día para que te enseñe como es la radioafición...- añadí en un vano intento de reproducir viejas e inútiles formas de llamar la atención a la juventud.

 -Gracias, pero no es necesario que me enseñes como es la radioafición. He visitado diversos foros de internet y ya he visto como se insultan y pelean los radioaficionados entre sí. En vez de hablar de las supuestas investigaciones técnicas y experimentaciones que comentas, sólo pude leer opiniones sin sentido y tonterías por el estilo, con un montón de faltas de ortografía. Se nota que los radioaficionados leéis poco. En cambio, en los foros de los internautas informáticos se explican diversas técnicas para sacar el mejor provecho de los ordenadores y se ayuda a los novatos para que aprendan cada día más.

Esta fue la puntilla que acabó conmigo. O eso creía, porqué el muchacho aún tenía guardada otra pulla. Nos despedimos y cuando me alejaba me llamó. Me di la vuelta con la esperanza que hubiera reconsiderado mi ofrecimiento y aceptara venir a visitarme para ver mi estación (o debería decir apeadero) de radioaficionado.

 

-No le des más vueltas viejo, la radioafición ya no interesa a nadie. No tiene ninguna utilidad y, sobre todo, la radioafición es aburrida, muy aburrida.

 Definitivamente, tocado y hundido.

CONCLUSIONES

Hemos cometido tantos errores en la última década que ahora sólo sabemos lamentarnos como Boabdil el Chico(1) . Definitivamente, no hemos aprendido nada. O reinventamos urgentemente una nueva radioafición o mejor cerramos las puertas y desaparecemos dignamente. (1)Cuando el viajero sale de Granada puede divisar por última vez la ciudad desde el Suspiro del Moro, antes de descender al Valle de Lecrín. En este lugar es donde se dice que Boabdil, el último rey nazarí, después de haber firmado las Capitulaciones con los Reyes Católicos, dirigió por última vez la vista a Granada y lloró por la pérdida de su querida ciudad. Cuenta la leyenda  que al verlo su madre le dijo: "Llora, llora como mujer lo que no supiste defender como un  hombre".

 

 

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8 comentarios

Domingo García -

Hola! me ha gustado tu historia y la misma me ha recordado otra contada desde el lado de Internet. Con tu permiso me prmito poner el enlace a la misma:

http://www.maytevs.com/radioaficion-las-redes-sociales-mucho-antes-de-twitter/

73Dx

Jonathan XE1BRX -

La radioafición me ha dado mas cosas que internet, y eso que yo uso mucho internet, sin embargo Internet es de algún modo un medio estéril, y la radioafición es mucho mas humana y llena de cosas interesantes, lo mejor es la unión que ahora existe entre la radioafición e Internet, lo malo es que muchos no saben o no quieren aprovecharla. Habemos algunos pocos que experimentamos y eso es mucho mas divertido, didáctico y útil, que pasar horas y hora en Facebook. http://craeg.remtronic.com den un vistazo al proyecto SARSEM-ICARUS, ¡eso es radioexperimentación!

carlos -

Yo creo que la radioaficion se ha ido a pique por los propios que estan en ella,los que lleban años alardean de que lleban muchos años y lo saben todo y que sucede que no aprenden mas y los novatos porque llebamos pocos años.Hoy en dia la radioafición es una competición,es la foto del qrz.com,son los dx que uno tienen mas que el otro,o la antena mas grande que uno tiene.conozco a mucha gente en radio que ya no hace radio,solo es yo tengo,yo he probado,yo he echo........ en resumidas cuentas es un aburrimiento sobre todo para los jovenes.Los que dicen ser grandes radioaficionados pasan de todo ,de enseñar,solo estan en el foro de ure comprando equipos y bla bla bla en 40 metros,la radio ya no es lo que era ni lo sera nunca y todo culpa nuestra,ni de internet ni de nada,NUESTRA!!!73 y buenos dx

Ricardo CE3AZT -

Yo creo que se nace con la radio, se lleva desde siempre, mas que cualquier otra cosa por la magia de los atomos y electrones que lleva este andar por lo desconocido, la internet es producto de la radio, si no hubiera sido por aquellos incansables como Tesla, por nombrar a uno de ellosesto no funcionaria, es la mente inquieta de cada uno de nosotros, a mis 56 años despues de 40 años en el rubro, comence a estudiar y terminar ingenieria en telecomunicaciones y veo que ahora se agrego conectividad y redes, no veo porque no pueden funcionar ambas cosas a la par en los radioaficionados, yo creo que falta un poco mas de interes por aprender nuevas cosas, no veo razon de intentar de meterle el bicho de la radio a otros si no se ha nacido con ello, es perder el tiempo, mejor preocuparse por uno y tratar de aprender y enseñar a otros que quieran hacerlo.

MU.63 -

LEIDO EL COMENTARIO ESTA MUY BIEN YO RADIOAFICIONADO TODAS LAS BANDAS ME GUSTO LO DE LOS WALQUIS DEL CANAL 14 LOS TRAIA DE CEUTA I DISFRUTABA CON ELLOS CON SU RECECTOR REGENERATIVO SENOS PASO NUESTRA EPOCA NOS QUEDAMOS OTSOLETOS Y ANTICUADOS PERO LA RADIO LA LLEVAMOS EN LAS VENAS SAVIENDO QUE DESAPARECERA POGRESIVAMENTE PERO NOS LLEVAREMOS NUESTROS AGRADABLE QSO Y BUENOS RATOS DE RADIO I ESA IMPRESIONANTE CANTIDAD DE HORAS SENTADOS DE LANTE DEL EQUIPO DANDOLE AL DIAL I CAMBIANDO DE BANDAS Y PENSANDO COMO MEJORAR TU EQUIPO COMO UNA PARTE NUESTRA QUENOS DIO UNA CULTURA I MEDIOS DE COMUNICACION CUANDO ERAN MUY EXCASOS I LIMITADOS LA EVOLUCION ES ASI NO NOS PESE LLA DISFRUTEMOS.

daniel -

es triste que los radioaficionados que tanto emos amado la radio nos esfumemos a internet por que no hay gente con quien ablar .pero cuando te vas atras en el tiempo y te vienen los recuerdos aquellos marabillosos recuerdos te sientes que te gustaria volver otra vez a pasear por los canales de la cb y escuchar todos los radioaficionados con ese bardeo y esa interferencia que conlleva la agromeracion. aora pones la radio y el qrm es el unico protagonista. saludos

Carlos -

Estimado Edy. Buen comentario pero, insisto que la Radioafición es "Magica", se aprende, se "vive", y se adquieren mayores conocimientos mediante las experiencias. Desearía me envíes un e-mail para comunicarte más sobre mis propias experiencias.
Carlos.

eddy -

eso es verdad yo gastaba todo mi dinero en radio ya no lo uso el intent es mejor
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